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Vas a conocer la luz mi Súper Sayaijin

Esta tarde de frío invierno, provoca una bebida caliente, un dulce al costado y el aire de inspiración. Hacía semanas que no escribía, y es que no me faltaban ganas, es que no tenía tiempo; esto de la crianza te pide más del 100%, que las doy con gusto, pero mis treinta y muchos me lo recuerda a cada rato cada vez que me cuesta levantarme en las noches para estar para tí mi querido súper sayaijin.

Habíamos dejado la acción, en que ya estaba a puertas de nacer; si pues, al final,  a este bello ser no podía seguir manteniéndolo como mamá canguro, alimentándose en mi ¨marsupia¨;  tenía que salir, conocer el mundo;  lo bueno,  lo malo,  y lo caótico que es; tiene que escribir su historia y yo sería su fiel admiradora.

Unos días antes de cumplir las 37 semanas,  noté que se ponía la pancita como que algo dura;  como un pequeño cólico;  pero nada importante, no era frecuente, no le tome importancia; sólo me importaba comer y dormir, aunque a estas alturas del partido ya no era tan placentero;  la postura no me lo permitía;  mis caderas,  que parecían carreteras pero de la carretera central, hacía que doliera la espalda;  ya no podía acostarme, tenía que estar semisentada para poder dormir, y donde colocara la cabeza me venía el sueño. Chester,  mi querido beagle que me acompaño los últimos días, como si supiera;  se puso más meloso que de costumbre. De repente se las olía que seria desplazado;  lo que no sabía es que su mejor amigo estaba por nacer; yo ya no podía hacer los juegos toscos a los que mi papá y el padre de goku lo habían acostumbrado, pero tampoco me lo pedía, sólo quería estar a mi ladito.

Los días pasaban,  y esa barriguita se ponía cada vez más dura; ya estaba con dolores más seguidos, fui a la emergencia y resulta que ya estaba en trabajo de parto; por ahí tuve algo de ayudín y me programaron de emergencia. Llegamos en la tarde a la emergencia, me tomaron el pre quirúrgico, riesgo cardiológico y a esperar que me programen. Felizmente estuve siempre acompañada de mis queridas primas que no me dejaron ni un minuto, mientras estuvimos en la sala de observación vi a mi lado a una señora que vivía el verdadero trabajo de parto, los dolores, las contracciones, las memorias que en su cabeza se generaba que no iba a tener mas hijos, pero creo que  a esta señora se le olvidaba; no era su primer bebe, creo que cuando nacen se borra lo malo y llega esa sensación de placer indescriptible, de tranquilidad y de paz.

Mientras esperábamos los resultados, llegó el papa del Super sayaiyin; que más que darme tranquilidad,   me ponía nerviosa. Nuevamente estaban ahí esos ojos de búho que los conocía de memoria,  y que era sinónimo de susto, miedo, desesperación; aunque su boca decía otra cosa, no podía ocultar los boliches que se le salían; ya este supersayaiyin quería salir y ya estábamos por conocerlo;  se iba a resolver la ecuación que estuvimos por tanto tiempo intentando resolver;  y al fin, salió  y Eureka,  veríamos el resultado.

Cuando estuvieron los exámenes, sólo me quedaba esperar a que me operaran.  Obviamente había que priorizar personas graves, por ahí que llegaron pacientes referidos de Cañete y Villa El Salvador con preeclampsia, transfundiéndose; la enfermera se  acercó a nosotros informándonos que por favor esperemos; el bebé y yo tranqui, comprendía perfectamente la gravedad de ellos; aún mi Supersayaiyin podía esperar. Con las justas raspabámos las 37 semanas;  pero los 3 kilos que ya tenía me hacían sentir como si tuviera 40 semanas.

Llego la hora, cuando escuché:  ya señora, por favor quítese todo y póngase  la bata,  ok;  llegamos a un punto de no retorno, entra una y saldrán dos, tienen que salir dos, Dios quiera que salgan dos;  siempre uno tan fatalista pensando en que puede ocurrir algún evento adverso en la cirugía, al momento de sacar al bebé del útero, que no respire, que tenga algún problema que las mil ecografías que me hice no las detectaran; todo podía pasar, es en ese momento es donde más te acuerdas de las cosas que te dan confort;  los rezos que me enseñaron en mi colegio católico, la mirada dulce de mamá, pedirle al Jefe de todos los Jefes que ilumine a todos los que estén en ese momento en la sala de operaciones para que el cansancio, el estrés,  los problemas y los demonios que cada alma carga en la vida, no aparezcan y ensombrezcan ese momento, mi momento, nuestro momento;  porque ahora ya mi vida no estará con sólo mis pisadas, sino con las tuyas, en mi sombra se verá una sombra más chiquita a mi lado;  para que este momento sea nuestro, todos los que participaban tendrían que estar bien; esas cosas uno no las piensa, las personas a veces piensan que los médicos o el personal de salud no tienen problemas, preocupaciones, enfermedades,  tristezas, que puedan ensombrecer su trabajo;  y que las negligencias como tal, no las hacen porque quieran hacerlas, sino porque en algún momento, hubo algo que los ensombreció y los hizo hacer eso que definitivamente ningún personal de salud quisiera hacer;  hacerle algo malo a alguien; en fin, mientras oraba en silencio y me tragaba los kilos de miedo que traía encima;  estaba sumergida en un vorágine de emociones. Mi cerebro literalmente estaba sancochado de tanta información que me rondaba la cabeza; mis sentimientos totalmente comandados por mi hormonas;  y mi barriga,  que no me dejaba respirar, era un manojo de nervios.

OK Sra, ya la llamaron de sala; me dijo la Obstetra,  mis primas lindas me pudieron acompañar en el camino hasta la sala de operaciones; porque tenían su mandil blanco. De la emergencia,  cruce por donde estaban mis familiares, mi papá con ojos llorosos se despedía de mí, asustadísimo que su única hija no fuese a regresar, no te preocupes viejo, ahora regresamos pero por partida doble; el padre de Goku,  con sus ojos rojos y más redondos que nunca, los mire de reojo nomás, no podía hablarles,  me taparon todita;  hacía frió esa noche, ya era casi la media noche cuando me llevaron a sala de operaciones.

Una vez que cruzas la puerta de la sala de operaciones, ya no tienes cuerpo, dejas tu cuerpo en manos de desconocidos, sólo rogando que ellos estén bien para que puedan hacer bien su trabajo;  ahí recién me di cuenta de lo importante que es, que el personal de  salud vaya en las mejores condiciones a trabajar;  para trabajar bien hay que estar bien; rogué que así fuera.

De la camilla me pasaron a la mesa donde me operarían, aquí ya perdiste, te sujetan los brazos como Jesucristo,  a cada extremo de la cama;  ya no hay escapatoria, tengo que salir de aquí viva y con mi chato, me dije;  tomé aire, te tragas la vergüenza; porque obviamente no traes nada encima, con la moda de Eva estas delante del cirujano, ayudante de cirujano, enfermeras, anestesiólogo,  y cuanto residente y estudiante esté por ahí;  en este momento no me puedo poner machita,  y decir no quiero que estén alumnos, caballero nomás.

El primero en hablarme fue el anestesiólogo, me saludo cordialmente y me explicó sobre la anestesia, pero pasó algo curioso; mientras me ponían las correas, la obstetra o enfermera no sé, me preguntaba sobre mis datos para llenar  la historia clínica perinatal de mi Santi;  te preguntan, edad, número de hijos, grado de instrucción; Superior dije, lo que sigue, profesión…..le dije Médico;  sentí como el anestesiólogo (que resulta que era el residente), enlentecía el ajuste de las correas a mis brazos; y que especialidad tiene me preguntó…. y donde trabaja me preguntó;  sentí los ojos del anestesiólogo en mí, me cambio el tono con el  que se dirigía a mí. Era la hora de ponerme de ladito para colocarme la anestesia, y pasó lo que temía que pasara, no me pudo anestesiar; sentí claramente como introducía la aguja epidural y rozaba mi vertebra, ese gragg que alguna vez sentí cuando hacía mis primeras punciones lumbares en la residencia, y ese gragg que alguna vez hice,  me la hicieron, como un dejavú; pero esta vez no estaba en modo paciencia, estaba en modo mamá leona que no permitiría que algo saliera mal; le dije sutilmente: cuando a algún residente mío no ha podido hacer la punción lumbar  a la primera yo la he hecho, creo que deberías buscar a tu asistente; escuche un Si doctora; al rato cambio la voz de quién me hablaba; me dijo, Buenas noches, soy Dr. tal y le voy a colocar la anestesia;  sabía que hablaba con el asistente, le dije ok Dr.;  sentí la estocada certera y de pronto como caliente en las piernas nunca me habian puesto anestesia asi, se me adormecio la parte de mis piernas; me dijo que era la anestesia; ahora si ni correr puedo, sujetada, anestesiada parcialmente, a por ello, que venga el chamaco.

Llegó el cirujano, me saludó, y me imagino que empezó a pincharme con la pinza;  no sentí nada;  ok me dijo,  empezamos. Este Dr. fue súper rápido; claro,  previa movida como licuadora;  es que las cesáreas deben ser así de rápidas; sentí como me movían tan rápido, no dolía,  pero si sentía que me manipulaban; de pronto,  sentí como si se hubiera rasgado un pantalón;  creo que fueron mis músculos, escuche un ¡Ya!, del ginecólogo; y de pronto, ese segundo, ese instante que me había costado tiempo, sueños, llantos, tristezas, esperanzas, alegrías, ansiedad, horas de guardias, se tradujo en un guaaaaaaaaaa; no lo podía creer, y aunque no lo crean , y aunque suene raro, después de haber escrito casi quince post, lo que me vino a la mente en ese preciso instante cuando escuche por primera vez el llanto de mi bebé;  y luego de lo que les voy a decir, me quedó clarísimo que la madre naturaleza no sólo te prepara físicamente sino mentalmente para la llegada del nuevo ser; después de haber soñado tanto con este momento, después de todo ello, lo primerísimo que se me vino a la mente, y me lo sigo sin creer, es…  ¿te tengo que querer?.

cigueña y bebe

Feliz día mamá

Hace un año exactamente; estaba con pocos meses de gestación; aún estábamos de a dos; con toda la flojera del mundo para despertarnos; recuerdo que hace un año me programé para trabajar; no quería estar en la casa y no tener a quien celebrar; y tampoco no era una mamá al 100%; mientras no nace, sólo soy potencialmente mamá; hasta hace poco la casa me ahogaba de tus recuerdos mi pelona hermosa, escuchaba vagamente tu voz en la cocina cuando preparabas algo rico y dulcecito en las tardes frías de invierno; un kekito de naranja; pye de limón, de repente una mazamorra de alguna fruta o ese arroz con leche aguado que hacías y que yo renegaba porque no estaba especito como me gustaba; igual me lo servías y me terminaba comiendo toditito; gracias a ti, conocí el calor de hogar; verte apurada para que este la comida pronto y esa niña que fui entonces, comiera todo calientito; aquella carta que me escribiste cuando me fui de retiro espiritual en el colé; de pocas palabras pero muy sentidas para mí; los exámenes que encontré entre las cosas guardadas donde ví todo lo que hiciste para concebirme; y todos aquellos recuerdos de las cosas que hacías por mí. En aquel momento no entendía la magnitud del amor que puede sertir una madre hacia un hijo; hasta hace unos meses que cambio mi estado, de portadora de un feto, a madre de un bebé. Todo cambió, el hambre, mis ilusiones y sueños, mis preocupaciones, las pocas horas de sueño, mi cuerpo, la turgencia de mis mamás, mis gastos, la agudeza auditiva; un sexto sentido que ha desarrollado no sé cómo; el asunto es que y después de tres décadas entiendo la magnitud del amor de madre; de la mía y todo lo que me amaba; de cuanta mamá veo en el hospital quedándose días y noches al costado de sus niños enfermos. Es válido saludar a tu mamá el día de hoy; pero que no sea el único día que lo hagas; porque para que uno sea la persona que es; detrás de ese éxito tuyo; detrás de esa felicidad que ahora posees; hubo alguien que intervino a que eso ocurra; así que si aún tienes a tu madre viva y a tu lado; abrázala hasta que se quede sin respirar y dile al oído muchas gracias; aprovecha mientras puedas; porque cuando no la tengas las palabras se quedarán atoradas en la garganta. Feliz día mami; donde quieras que estes😘.

Ya viene el Supersaiyajin

Ya esta pasando la factura esto de estar embarazada; veo que por primera vez en mi vida mi cuerpo esta llegando a los 90 kilos, y las rodillas lo saben; se me dificulta la respiración; tu piecito tiene forma de cuchilla; y particularmente en las noches se te ocurre hacer los estiramientos a los Bruce Lee; sintiendo mi hígado cada dedito tuyo; y ¡ay  qué dolor!, cómo me haces recordar que estas aquí; dormir boca abajo, imposible; boca arriba, menos, ya mi frecuencia respiratoria fácil que llega a 40 por minuto; de costadito izquierdo nomás; no sólo porque la barrigota no me lo permite sino porque la vena cava esta en el lado derecho, si la ¨aplastamos¨, hacemos que el retorno venoso hacia el corazón se dificulte, aumentando el edema de los pies que ya de por si están desde hace algún tiempo; además, se compromete la irrigación de la placenta; no hay que pensarlo mucho, es al lado izquierdo y ya, por lo menos esta última etapa, estos últimos meses que ya se siente que quiere salir, hay que estar bien por este peque que viene con todo; emoción, amor, ansias, rogando que salga, voy contando como carcelera con una rayita en la pared por cada día que pasa, hasta llegar a las 37 o 38 semanas o lo que me diga el gine.

Mamá de estreno

Crédito fotográfico  Eduardo Abregú photographer

En esta etapa tenía muchas dudas, y gracias a este blog, he compartido experiencias por whatsapp, messenger, algunas inquietudes de esta última recta.

Aparecieron algunas preguntas; y trataré de comentarles las que me hice yo en su momento y las que futuras mamás de estreno también me comentaron:

Se puede viajar durante el embarazo

Depende. Uno depende de la edad gestacional, la distancia recorrida, el lugar a donde uno se desplaza, la forma como uno se desplace ya sea auto, bus o avión; las comorbilidades que la gestante lleva. Expliquemos.

Edad gestacional: Siempre los dos extremos de la gestación son de cuidado; el primer trimestre, porque a veces ni sabemos que estamos embarazadas, y nos sometemos a un ejercicio extenuante, pudiendo ocasionar abortos, o si de repente tenemos incompetencia cervical, que nos predispone a tener abortos. Y el último trimestre, donde ya el peso del bebe, las dimensiones del embarazo, pueden condicionar a que un movimiento brusco, ya sea de una frenada o un camino accidentado, pueda desencadenar el trabajo de parto; no es lo usual en las embarazadas sin factores de riesgo, pero siempre a tomarlo en cuenta.

torre eiffel¿Es igual viajar a Huacho que viajar a París?. Pues no. ¿Radiación cósmica?. ¿Qué es eso?.  Si viajo a Huacho, generalmente las carreteras de nuestro país, a lo menos las principales, están en buenas condiciones, por lo que en un bache, un rompe muelle infernal que golpee en carro e indirectamente a nuestro bebé es poco probable; si son sólo algunas horas, es  preferible viajar en auto donde tienes la posibilidad de bajarte a caminar un rato, estirar las piernas, en viajes largos si que hay riesgo de trombosis venosa profunda; o si vas en bus, y vas a viajar hasta tumbes desde Lima, que sea un bus que te permita deambular en el pasadizo del mismo, para estirar las piernas, y mejorar el retorno venoso.

Vieron que mencione radiación cósmica, lo vuelvo a mencionar, porque no me había informado al respecto hasta hoy. La radiación cósmica es aquella que viene de la galaxia y atraviesa las diferentes capas queradiacion cosmica envuelven a la tierra, como la heliosfera, magnetosfera, y atmósfera, y con cada capa que atraviesa,  esta se va atenuando, pero en ocasiones, esta radiación puede caer como si fuera una lluvia de protones y electrones, que si uno se expone constantemente puede producir cambios en el ADN; que tanto afecta al bebé, es un tema de discusión; lo que si afirma la CDC (centro de control de enfermedades de Estados Unidos),  sugiere que disminuyan la exposición de estos vuelos aéreos de gran altitud y largas distancias en mujeres embarazadas; sobre todo las que pertenecen a la flota aérea.

El CDC coloca un cuadro interesante de situaciones que contraindican un viaje en una embarazada; se los presento continuación:

Contraindicaciones para viajar durante el embarazo:

Absolutas: Placenta previa, trabajo de parto, incompetencia cervical, parto prematuro, ruptura prematura de membranas, sospecha de embarazo ectópico, amenaza de aborto, sangrado vaginal, preeclampsia.

Contraindicaciones relativas: Presentación anormal, restricción del crecimiento intrauterino, historia de infertilidad, historia de aborto o embarazo ectópico, edad materna menor de 15 años y mayor de 35, gestación múltiple, placenta previa u otras anormalidades placentarias.

Les dejo el enlace del CDC, me parece que te detalla todos las posibles situaciones de una embarazada y los cuidados respectivos: Pregnant travelers

Uso del cinturón de seguridad

Manejé hasta los 8 meses, era Meteoro después de una frejolada bailable, pero el cinturón ya no se estira más; piensas, me esta molestando, ¿y si me lo saco????. Imposible, a pesar que uno perciba que esta lastimando al bebé,  sigue siendo la mejor opción para cuidarlo ya sea estando de piloto o de copiloto; el asunto es como Resultado de imagen para seat belt in pregnant womenponérselo, no en el cuello, no encima de la barriguita.

Encontré este estudio Motor vehicle safety during pregnancy donde comentan que sigue siendo importante utilizar el cinturón de seguridad correctamente. (Imagen tomada de Thecarseatlady.com).

Las escaleras parecen más altas que de costumbre, 90 kilos no se cargan todos los días, las zapatillas son de la Cenicienta, porque a mí ya no me quedan; tengo que abrirlas mucho, como lo usan el ¨Brayan¨ o el ¨Kevin¨, con la lengüeta afuera para que pueda entrar el pie regordete que ahora tengo. Ya no veo que hay debajo de la barriga, sólo confío que la loción anti estrías este haciendo efecto debajo de ella, use Eucerin antiestrías, no me quejo, dermatológicamente testeado, es una buena alternativa antiestrías, me salieron poquitas. Intento mirarme al espejo pero tendría que jalar un poco la pancita,  no quiero incomodar más a mi huésepd, el espacio cada día va quedando chico pidiendo a gritos salir del cobijo que le he dado por casi nueve meses; hijito quiero seguir llevándote, pero ya me esta faltando el aire, me estoy cansando mucho, me duermo como la bella durmiente, donde apoyo la cabeza, muero; quiero comer mucho pero ya no entra la comida; igual trato de cuidarme, me rehusó a quedar como una bola luego del parto,

Seguí yendo a mi controles con el Dr. Beurmann, que me siguió a lo largo de todo este maravilloso camino, dándome mucha tranquilidad y mucha calma, ,ante cualquier duda, estaba el whaatsapp y claro era una preguntilla media tonta a la que hacía a veces; como por ejemplo, tenía a una reunión y quería pintarme las uñas. ¿Alguna de ustedes saben si podemos pintarnos las uñas durante el embarazo?; le pregunte a mi doc, me dijo procede, igual siempre es bueno darle una mirada a la literatura, les adjunto un pdf de uptodate (Prenatal care_ Patient education, health promotion, and safety of commonly used drugs – UpToDate) donde te brinda todas las recomendaciones respecto al cuidado de la gestante; y si hablamos de pintarnos las uñas, no problem; sólo que sea un lugar ventilado y que no sea tan frecuente; respecto a si algunas desean teñirse el pelo, verificar que no tengan heridas en el cuero cabelludo y que sea lo más orgánico posible, que no sea dentro de las primeras doce semanas; si tenemos una reunión y nos invitan una copa de vino, tomamos un sorbito o no?; ni hablar, hay mucha evidencia  respecto no sólo al efecto en el neurodesarrollo, aunque confieso que después de haber conocido todos los destilados de Ica en mis épocas universitarias, sucumbí a un sorbito de la espumita de un pisco sour en alguna ocasión, rogué ese día que no afectara el neurodesarrollo de mi chato, claro que ya tenía como 6 meses, pero igual, después me arrepentí muchas semanas hasta el día del nacimiento.

Ahora lo que viene, ¿Dónde nacerá?. Yo moría por quien recibiera a este bebé fuera mi gine que me ha permitido vivir  esta aventura; pero mamá debe pisar tierra; mamá no tiene EPS (empresa privada de salud), que cubre al 100% partos en clínicas;¿¿¿ y cuánto te vale cuanto te cuesta dar a luz en una clínica de fertilidad???; a ver vamos a la caja a hacer una preguntilla; y cuando la preguntilla fue contestada y escuche las cinco cifras que valía, y que la primera cifra empezaba con el nro. 2; y que iba a estar sin goce de haber porque recién había suscrito un contrato de trabajo; dije, mmm gracias. Caballero nomas, a ir a Essalud. Les confieso que fuí con mucho temor y resignación, y que a la primera de algo que no me gustara, rompía el chanchito y regresaba a la clínica; pero felizmente todo bien; fui al policlínico de mi localidad, y le dije al ginecólogo todo mi drama de la concepción, me miro y me dijo, mmm es una embarazo muy esperado, y yo le dije, ¡y muy valioso!;  aunque ese término ya no se utiliza, es lo que siento; así que hizo la referencia al Rebagliatti; y de ahí pensé oh no!, a sacar la cita; pero fue rápido, el mismo policlínico me dio la cita para la semana siguiente; sólo iba con el papel de la cita al Rebagliatti, media hora antes de la hora programada y me llamaron rápido, la verdad que no me quejo.

Por ahí que en uno de los controles, que se hicieron semanales en las últimas semanas, una Dra. mayor, que no mencionaré su nombre,  estaba con sus alumnos; antes de ingresar al consultorio te piden que te pongas una bata pero con el fin de usar el doppler; resulta que el alumno se me acerca y me pide que me quite toda la ropa; yo lo mire, me sonreí y le dije, para que me voy a sacar tooooda la ropa con toooooda la barriga que tengo encima; medio que se asusto y me dijo, es indicación de la Dra!; yo sólo le dije ok, no quería asustarlo más, para esto, jamás digo que soy médico, me divierte ver como se ponen los colegas, antes y después de saber mi profesión; cuando entre a la consulta con la Dra., me dijo algo intensa, con un cierto tonito de autoridad: Sra. tiene que quitarse la ropa, le dije, Dra. ( yo con otro tonito de autoridad que hacia que el aire se torne algo enrarecido jijiji),  me va a hacer tacto vaginal a los 8 meses???; además, yo no deseo que estén los alumnos presentes; en realidad es derecho del paciente aceptar o no si están los alumnos presentes en la consulta; la Dra. me respondió: Es que necesito que me ayuden; ya para este momento de la conversación, la carga hormonal increíble, este supersaiyajin pateando, el hambre, el sueño, ojos rojos porque por ir a la consulta no tome mi siesta; soltaron una respuesta, que una Eda en otro estado emocional/hormonal/espiritual no hubiera respondido; Dra, entonces si no puede hacer su trabajo dedíquese a otra cosa; sentí como si hubiera insultado a la profesora Jimena de Carrusel de las Américas (no me digan que los que están leyendo estas líneas son chicos de 30 y muchos y que no saben que es carrusel); los alumnos me quedaron mirando, la Dra. miró al vacío, pasó una bola de paja, me sentí como Matrix; me quede callada, y la Dra. sólo miró al vació, creo que tragándose su cólera, un minuto de lucidez para ella, y me cambió el tema; creo que con los años que tiene esa Dra, me imagino que ha pasado por situaciones similares, y que sabe que si la seguía, terminaríamos peleando como María la del Barrio jajajja. Al final, los alumnos se quedaron paraditos, ayudando a la Dra.; uno de ellos me tomó la presión con las manos sudorosas, yo y mi Super saiyajin muriéndonos de risa los dos, recordando los años cuando esta vaca fue ternera; enfriando los ánimos, la Dra. me preguntó dos o tres cosas; y luego me dijo, ok Sra, todo bien, venga a su control tal día; yo dignamente le dije gracias Dra., pero cuando me quise sentar, me sentí como un gorgojo gordo, no podía, y uno de las asustadas terneras, digo alumnos, fue amable en ayudar a la vaca de 90 kilos a sentarse y colocarse las zapatillas de Cenicienta, que no me entraban para variar.

Ya estamos súper cerca del final, creo que lo logramos, vencimos a las estadísticas, que la endometriosis me iba a vencer, que me tenían que operar, que ya fuí; y aquí estas casi nueve meses después, deformando hermosamente mi cuerpo, porque la gestante tiene una deformación increíblemente hermosa, la de una vida dentro de otra vida, y eso eres tú, una vida aquí dentro de mí; succionando todas mis reserves que he acumulado por treinta y muchos años, por todas las veces que mi mami me alimentó bien, sabía que en el fondo estaba alimentando a su futuro nieto.

Mientras escribo estas líneas en el atardecer, nuevamente me acorde de mi pelona hermosa, haciendo memoria, nunca creo yo haber hablado con ella sobre mis hijos, de repente, por algún motivo o presentimiento, sabía que no lo conocería, a lo menos no de la forma carnal que conocemos a las personas; sólo se  dedicó toda su vida al lado de la mía a prepararme a ser una mamá que esté lista a acudir al llamado del bebé; qué independientemente de mi estado civil, emocional, físico, económico o social; esté siempre en condiciones de responder por tí, para que con o sin papá; en terremotos, huracanes, maremotos,  este lista y presta a ayudarte; ella era de otra época, creo que me preparaba como un Ranger, para ser una mama de estreno, y se lo agradeceré infinitamente.

Ahora que estas tan cerquita de llegar a nuestras vidas, ya veo como nos has cambiado a papá y a mamá. Al papá,  que inicialmente era un anti niños, a soñar en cómo serás de grande y alistar tus cosas para tú llegada; y a mí, literalmente me has revolucionado la vida; desde muchos ámbitos: hormonal; mi cabello en estos meses ha crecido increíble por todas las hormonas que tuve que tomar para mantenerte aquí; mis sentimientos,  a pesar que soy pediatra, era media Robocop con los niños, no me refiero a que sea mala ni nada de eso, sino que veía a un niño con problemas de salud, ok detectado el problema, detectada la solución; ahora basta con ver o escuchar a un niño llorar se me hace un nudo en la garganta; me sonrió de lo que me pasa y me miro al espejo; quien te vió y quien te ve; como has cambiado pelona, pero este cambio me gusta, lo busque y estoy feliz de haberlo encontrado.

Pongo mi mano en mi voluminoso abdomen y creo que sabes que quiero tocarte que al momento te mueves, y siento que me dices aquí estoy mamá; mi mundo ahora eres tú, mis sueños, alegrías, suspiros y hasta el aire que respiro; mientras manejo para ir al trabajo, escuchando a Alicia Keys, yo seré tu  Superwomany me tatuaré una S en mi pecho, para cada cosa que necesites, ahí estaré, porque tengo la bendición de que estés aquí, la que muchas no la tendrán, y otras ni lo desearán; otras dirán que no querrán pero en el silencio de la noche correrán unas lágrimas por sus mejillas diciendo porque a mi no, y se las secaran, buscando el motivo de su presencia en la tierra y se aferrarán a ello. Yo creo que con este regalo divino, fui bendecida por todas las veces que obre bien y por otras tantas que le pedí al Barbón que me ayudara a hacerlo; he estudiado en un colegio religioso, y siempre nos inculcaban que en el  niño y en el anciano, ahí estaba Jesús; y yo de precavida, por si acasito tenia mis sencillitos para darle a cuanto niño o anciano me pidiera mientras cambia la luz del semáforo; de repente,  todas esas veces en las que di algo a algún niño o algún anciano; efectivamente si estaba Jesús, y bueno dijo; mmm, a esta chica, vamos a darle felicidad, y me dio a tí; mi querido Supersaiyajin, que viene con toda la fuerza del mundo, que ha luchado contra las estadísticas, contra mis miomas, los endometriomas malditos y cuanta injuria pueda haber sufrido en estos meses, en su microscópico tamaño inicial, ahora vislumbra un niño de 3 kilos; que llorará al sentir el frió del aire y su ingreso a esta jungla de la tierra; lo prepararé para vivir en ella, espero que pueda siquiera acercarme tantito a como lo hizo mi mamá, y no sólo ser una mamá de estreno, sino ser una excelente mamá como la que tuve yo.

El baby Shower

Habían pasado varios meses desde que llegaste a nuestras vidas; pasaste lo más difícil; casi te vas de nuestro lado; pero los meses, las estrellas y el destino, permitieron que siguieras aquí acompañándome, haciendo que fuéramos una familia completa; aunque no te conocíamos, ya tenías un espacio en nuestras mentes; nuestra vida; nuestros corazones.

Ahora a pocos meses que tenerte entre mis brazos, ya hay que preparar el nido. La palabra baby shower rondo en la mente; ¿y ahora?, ¿Cómo se hace eso?. No tengo hermanas que me lo organicen pero quería darme el gusto; felizmente que nunca faltan angelitos al lado de uno que te apoyan y te das cuenta que son verdadera familia; mis primitas (que cuando lo lean sabrán que me refiero a ellas) y el team shower se prestó para el evento también. No tenía ni idea la logística que debía de hacerse; claro, si quieres hacer una reunión bonita;  es así, sino, mejor ni te estreses. A mirar fotos, decoraciones, videos de qué hacer; particularmente los payasitos donde se burlan de cuánto familiar esté cerca a la embarazada y hace una tarde graciosamente ridícula para unos e incómoda para otros, no es mi estilo; así que ese show no way!. Los colores, los bocaditos, los tragos, las mesas, las sillas y cada detalle hacen que sea una experiencia divertida. Felizmente que éstas Angelitas de Charlie no sólo me ayudaron en toda la logística que implicaba hacer un baby shower; me prestaron su hogar, su tiempo y su cariño; las quiero chicas!!!!!

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Es de ley ir al centro de lima, a la Avenida Puno ha hacer las tarjetas, aunque caí en cuenta que hubiera sido más barato hacerlas virtuales nomás. No vayan a ir a la parte de la Avenida Puno que esta lejos de Ayacucho, ahí es todo con casi un 50% de más; sólo con la ventaja que aceptan casi en todas tarjetas VISA; y a  la Avenida Ayacucho donde venden todo lo que necesitas para hacer cualquier evento; ves tanto de todo que te da ganas de ser organizadora de eventos😅. Yo pienso que si vas a invitar hazlo bien o mejor no lo hagas. Después,  a pensar, ¿quién preparará los bocaditos?; una vez más mis angelitas de Charlie me contactaron con el Sr. Jose Portillo telf ‭+51 992 228 705‬, y luego de algo de sufrimiento (porque demoraba en responder) quedamos en el catering y los tragos, 100% recomendable; los bocaditos muy ricos y frescos; el Sr. Portillo lleva una mesita pequeña con una parrilla, y en ese momento te esta friendo los bocaditos que hay que freír, y te calienta los que van a pasar, de buen sabor, un precio razonable, y la cocina te la deja impecable, como si no hubiera pasado nada; a través del Sr. Portillo se pudo contactar al barman y al mozo, con un servicio excelente.

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Tengo otra angelita más chiquita que también ha estado con nosotros desde que nos casamos; es que ella hizo nuestra torta de matrimonio, y no iba a ser la excepción la torta del shower; este pequeño ser tiene unas manos increíbles elaborando cakes, tiene escuela francesa, y excelentes recetas, se las recomiendo: Tortas María Isabel telf. ‭945 962 802; ella,  con tanta dedicación, maceró los frutos secos con un buen tiempo de anticipación; y mi paladar que extrañaba tanto el pisquito, sentía la textura de este exquisito licor y me traía a la mente los mejores recuerdos de mis años en la calurosa Ica, donde conocí al padre de Seiya.

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Mis angelitas de Charlie, formaron un grupo de Whatsapp que se llama Baby Shower, e íbamos comentando los avances, las fotos que habían visto en internet para la decoración, los detalles, el catering, la elaboración de una caja preciosa para la recepción de regalos, las conversaciones con el Sr. Matos de los toldos, que modelos elegiríamos, la medida del jardín donde se daría la reu y cada detallito días previos a dicha reunión.

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Llego el día;  las chicas habían literalmente remodelado su casa, sacaron la sala y el comedor para colocar las mesas de los invitados; el papá de Seiya, que pertenecía al Team Shower,  se había dedicado toda la mañana en los correteos para ultimar las cosas que faltaban, terminar de acomodar las sillas, los centros de mesa, los bocaditos; ir volando a  Sodimac para alquilar un grupo electrógeno, porque horas antes de la reunión, se fue la luz, sólo se fue la luz en la cuadra de la casa de los Angelitos de Charlie; obviamente yo me enteré de eso después de solucionado el problema, que si me enteraba antes, más que un baby shower, íbamos a tener un parto prematuro del estrés; el padre de Seiya preguntó donde podía conseguir en ese  momento un grupo electrógeno, y antes de alquilarlo, milagrosamente llego la luz. En simultáneo,  yo estaba tranquila, me fui a la pelu a que me engrieran un poco, la agazajada no podía estresarse y no lo hice.

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Llegué tranqui y feliz a mi casa, pensando en que cómo me gustaría que este día tan especial para nosotros; mi pelona, mi mamá, me estuviera acompañando, ayudánme a peinarme, compartiendo cosas, riéndonos, cuidándome; sólo me quedó pensarlo y reirme mirando al vacío, intentado recordar su voz; qué,  con el paso de los años, siento que la estoy olvidando, y que sólo puedo escuchar, esa voz disfónica que el cáncer le fue dejando en los últimos meses que la tuvimos en  nuestro lado; la recordé mucho ese día mientras estaba en la pelu, y veía a chicas con su mamá; y decía en silencio, yo sé que estás a mi ladito, que me estas mirando, y que estas haciendo esa sonrisita de lado que hacías, esa chinita hermosa me estaba acompañando; y estoy convencida que así fue; tanto creo que es cierto, que cuando llegué a casa,  listísima para irme al baby shower, tocaron el timbre, mi papá estaba cerca y recepcionó una revista que llegaba para mi mamá; yo sentí que esa era una señal; que es cierto que nuestros seres queridos están ahí; no podía creer que después de 3 años de su partida; llegue, momentos antes de un evento importante para mí, una revista para ella; revista que no había llegado a la casa desde que falleció; y justo, después de recordarla tanto, apareció, como diciéndome, no te he olvidado, aquí estoy; fue imposible no llorar, me fui corriendo al baño a calmarme, no quería que se me corra el maquillaje, sentí como se puso dura la barriguita, era una sensación indescriptible de tristeza y alegría a la vez; ver algo de ella, su nombre impreso,  después de tanto tiempo,  y que se aparezca así, yo creo en las coincidencias; pero esto superaba mi capacidad de ser sensata; sé que mi chinita hermosa, mi mamita, la mejor mujer sobre la tierra, aquella que no me permitió darle todo lo que hubiera querido darle hasta el último de sus días, estaba a mi ladito; y estoy convencida que súper feliz que su primer nieto era un varoncito;  a ella siempre le gustaron los niñitos, y este pequeñín, sería su adoración; mi querido bebé, se perdió la oportunidad de conocer a alguien excepcional, como persona, profesional y como humana; no tuvo la suerte que tuve yo, pero no me cansaré de hablarle cuando nazca de lo maravillosa que fue su abuela, y le mostraré la foto en la sala que tenemos de ella; y que gracias a ella, yo estoy en la tierra y que indirectamente, gracias a ella, él estaba por nacer.

Créditos fotografías: Eduardo Abregú photographer https://www.facebook.com/Eduardo.AbreguLoayza

Segundo trimestre

Este post es un poco más visceral, es que después de pasar una mañana de dulzura con mi chatín, estoy hecha un mar de hormonas que derrite mi cerebrito. Ahora les cuento que tal me fue en el segundo trimestre. Ya lo peor pasó; la amenaza de aborto, las náuseas (aunque no lo comenté en el post anterior,  sí que las tenía, pero no llegué a vomitar nunca; no como alguna de mis colegas, que la veía pasando visita y de pronto corriendo al baño a devolver el desayuno o cuanta poca cosa pudo comer la pobre); el miedo a perderlo casi se había extinguido y las ganas de seguir en esta aventura eran indescriptibles. Ya habían cambios importantes; el cansancio era mayor, la ropa ya me estaba ajustando un poquito, a pesar que trabajaba menos, el sueño me inundaba en cualquier momento, era como una marea alcalina después  de comer una parrillita familiar o un mega balde de KFC; pero este sueñito era casi todo el tiempo. Después de ello, la pasaba bien, la alegría a flor de piel, sabiendo que minuto a minuto se moldeaba lo que meses más tarde cambiaría mi vida, nuestras vidas.

No les había contado, luego de la primera ecografía donde confirmamos la presencia del bebé y las ecografías posteriores donde nos aseguramos que el hematoma retrocorial que amenazaba su existencia desapareció; vinieron dos ecografías sumamente importantes que determinarían como estaba físicamente el bebé y si íbamos a pintar su habitación de celeste o rosado. La primera que les comento se llama  ecografía morfológica o genética y es una de las más importantes dentro de la evaluación prenatal, porque no sólo describe las características físicas del bebé, sino que es un screening para detectar precozmente anomalías tales como el síndrome de down, la ausencia o malformación de algún órgano importante, la disfunción de alguno de ellos, etc. Les dejo un link para su ilustración, ecografía genética. Bueno, antes de hacerme esa prueba, yo hice una revisión sistemática de las imágenes sugerentes de alteraciones fetales; era tanto el estrés de pensar que en esa ecografía podríamos detectar algo que no estaba bien, que creo que me prepare para dar examen de ecografía fetal jajaja; y no sólo yo pase la prueba sino el ecografista también. Fuimos a la clínica, estuvimos esperando un rato antes de que nos atendieran, el papá del futuro bebé estaba tranqui, no se imaginaba la dimensión de la importancia de esa prueba, yo hecha un manojo de nervios; es que después de trabajar en un hospital donde se ven tantas pero tantas cosas; sin contar que no soy una chibola de 20 años, sino una adulta de treinta y muchos, mi miedo y desconcierto era mayor. Así,  que luego de esperar un rato, nos llamaron; podía entrar el padre de Saori o Seiya (porque hasta ese momento aún no sabíamos el sexo); entramos, me puse en el diván del doc y empezó la prueba; de saque le dije al Dr. Ascenzio(el ecografista) que yo trabajaba en un área de cardiología,  así que por favorcito, mire bien las estructuras cardíacas, que todos los tabiques estén en su sitio y que no se le vaya a pasar por ahí algún ¨huequito¨en el corazón. Recuerdo que se tomó un buen tiempo en mirar todas las estructuras, creo que sintió mi estrés; es que cuando se enteran que uno es médico, creo que se estresan también. Bueno,  reviso todas las estructuras importantes, y con cada revisión por órganos, regresaba mi alma al cuerpo; los marcadores ecográficos de Síndrome de Down como la presencia o no del hueso nasal; la translucencia nucal; y demás, todo salía ok; la presencia de los órganos importante; los deditos en  las manos y pies,  tranquilizaban a estos angustiados padres, bueno más a una que  al otro; aunque mire de reojo y si estaba atento a las imágenes; que no eran muy claras para un inexperto pero por lo menos hacía el intento de parecer que lo entendía todo; que lindo 😅. Salimos tranquilos; aparentemente todo estaba bien; regresamos con el doc a enseñarle las imágenes; aunque él había estado presente el la ecografía también; porque cuatro ojos miran mejor que dos; así que para adelante; qué hay muchos meses por esperar.13 semanas

Nos fuimos a casa aliviados y con conciencia que todo el sacrificio que habíamos hecho no era en vano; ese diminuto ser nos seguía acompañando; en los viajes que hacíamos por lima; al comer; sintiendo los baches de nuestra querida capital; y sentirá la cólera de la mamá cuando se cruzaba un mototaxista mientras manejaba. Esas semanas siguientes me sentí mucho mejor;  ya podría imaginarme cómo sería el baby shower; es que era algo que se venía; ya mi sueño tiene forma de bebé, diminuto pero ahí está; ya me está quitando el sueño; no sólo porque me da ilusión conocerlo; sino que ya voy sintiendo la cintura distinta,  como que media arqueada; se me hace incómodo dormir boca arriba; así que tranquila nomás de costado,  se hace todo lo que le haga bien al bebé. Pasaron algunas semanas más y venía la otra ecografía que era la importante; ya para las 20 semanas ya se puede determinar el sexo del bebé. Esa sí fue otra historia . En esas semanas previas había sido todo un juego emocional; que mi suegra y mi cuñada que son medias “sensoriales” hasta habían soñado con el bebé; que era lindo y que sería varón, no les creía para nada; yo estaba convencida que sería una niña; dije, si me pusieron dos embriones y sólo uno se quedó; este debería ser mujer; porque somos así; fuertes; guerreras; y si era como mi abuelita; que era la versión ironman abuelita primitiva; tenía que ser mujer; por si acaso,  y no es broma,  mi abuelita que en paz descanse se llamaba Primitiva, y cada vez que la llamaba por su nombre moría de risa; claro que no le hacía mucha gracia a mi pobre abuelita, que sólo se reía un poquito; tenía que aguantar a la nieta.

Regresando a lo mío; el papá de Saori o Seiya soñaba en cuál  sería el sexo del bebé; y aunque no me dijera nada; notaba en su mirada una especie de rezo en silencio; aunque no es de esos católicos que leen la palabra del Señor o que van a misa todo los domingos, noté que a veces  le pide y estoy convencida que le pidió al barbón, (así le llama al Jefe de los jefes),  que fuera su primer bebé un varón; siempre me decía que le encantaría jugar play station® con él; que lo llevaría al estadio a ver a su equipo favorito; y que le enseñaría todo lo que su padre biológico no hizo, que jamás cometería los errores que ese señor cometió; pero que sería varón; yo ya no me hacía problemas; me daba igual; sólo rogaba que fuera un bebé sanito; era lo único que rogaba y si recuerdo haber ido a la iglesia explícitamente a pedirle a Papa Lindo dos cosas; la primera  qué fue antes de realizarme la fertilización; a que me diera la oportunidad que me había negados años atrás: que ese angelito llegaría a un hogar lleno de amor; y que sería una buena inversión mandarnos a uno de sus angelitos; porque la llegada del bebé iba a ser como un angelito del Señor; el mejor regalo que Papá Lindo podría darme  sería ese bebé; y la segunda vez que fui a pedirle otro favorcito; justo fue antes de hacerme la Ecografía morfológica para que todo saliera bien; quería que nos de la oportunidad de tener un bebé sano; porque luego de todo lo que he visto; tener un bebé sanito era la bendición de Papá Lindo y  y yo abogaba por ello; si fuera niña o niño no me importaba; lo importante es que llegara a nuestros brazos para llenarlo de amor y alegría; porque los hijos son para eso, para hacerlos felices; si por ahí hay alguien que está buscando un hijo para que los hagan felices; mejor cómprense un perro  que son muy graciosos; no traigan niños al mundo para complacer sus gustos ni llenar vacíos que arrastran del pasado, no es justo.

Llego el día tan esperado por el padre; esta vez fue distinto, teníamos mucha ilusión de saber que sería, si bien es cierto no me importaba, la curiosidad me mataba,  así que también estaba más que ansiosa con curiosidad de saber que había dentro; ahí creciendo; ahí haciendo que engorde; que desaparezca mi acné; que mi cabello se ponga más lindo que nunca y no se me caiga sino que crecía como nunca. El padre de Saori o Seiya otra vez está ahí con ojos de búho; que no se los veía después de tiempo, estaba más que asustado,  ansioso; él quería que fuera varón sí o sí, yo solo quería que naciera y ya.

Fue como que muy rápido, el ecografista fue directo al grano; ¿vienen a saber el sexo de bebé,  verdad?; nosotros afirmamos en silencio; ok, acuéstese; para esto ya me había puesto la batita que nos daban antes de hacer la ecografía; me acosté en la camilla, y el gel heladito llego a la pancita,  que como nunca la sentía distinta, creo que sabía que estaban invadiendo su privacidad; pero bebé, es un ratito nomás, queremos saber que sexo tienes, que colores compraremos, que nombre te pondremos, los sueños de tu padre ojos de búho, el anhelo de tu madre, déjate nomás, haznos un ratito felices. Así que fue directo, con la experiencia que tiene no se demoro nada en conseguir la imagen que tanto esperábamos; ahí estaba, un cachito asomándose, y nos dijo, es claro, es varón.Image (1)Vi de reojo como el padre tenia los ojos llenos de agüita y no paro de aplaudir, sabía que haría lo que su padre no hizo, ser padre. Yo estaba feliz, simplemente de  verlo otra vez, ahora si con denominación en masculino; el resto de la evaluación estaba sin alteraciones, nos fuimos felices; el papá ojos de búho mil veces más feliz que yo, sería padre y su primer hijo sería un varón. Yo me ponía a pensar en lo que había visto, las niñas son más tranquilas,  más tiernas, las amigas de mamá; los niños, no sé, son toscos; sin saber, que ese ser masculino que venía en unos meses, sería mi amor chiquito, me enamoré de ti baby boy.

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Cuidados del primer trimestre

Disculpen a todas las personas que me preguntaron cuando sigo escribiendo, es que ahora que éste diminuto ser me acompaña las 24 horas, y que está creciendo a pasos de gigante, el poco tiempo que tengo libre es para dormir y agarrar fuerzas para  cuando el huracán se despierte, que ya va pesando y hay tanto que enseñarle.

Para retomar donde nos quedamos, y a los que por primera vez leen estas líneas; después de cuatro años de matrimonio, decidimos ser papis; pero luego de un año de intento, naranja huando; nada de nada, no salía embarazada. Pedí ayuda a varios ginecólogos y el problema era la endometriosis que ya años atrás luego de una apendilap me dijeron que tenía; pero recién estaba saliendo de la universidad, así que  tener un niño era lo que menos me importaba, quedó como el hallazgo de un cirujano e información irrelevante para mí. Cuando llega un momento en la vida, cuando pasas la valla de los treinta y tantos, y consideras que ya estas lista para ser mamá, ese dato insignificante, se vuelve en tu dolor de cabeza y tu sombra de día. Intenté desde estimulación ovárica, inseminación artificial, y le pegué al gordo con la fertilización in vitro. Esperamos la confirmación en sangre y si pues, crecía a paso firme y seguro, cada 48 a 72 horas la hormona bHCG se duplicaba y se duplicaba la vida en mí, él y yo estábamos habitando el mismo cuerpo, tomábamos de la misma agua y comíamos de  la misma comida; estaba cambiándome el mundo desde que vi esas dos rayitas y aún me acuerdo como si fuera ayer;  y al acordarme,  los ojos se me hacen agüita, tengo mucha suerte, dentro de las dificultades y demoras, tengo suerte; claro no tanta como la de aquellas que con el aire se embarazan y tienen hijos como equipo de fútbol, pero tengo la suerte de tener uno, y no quiero equivocarme en cada paso que doy con él; ahora que ya somos dos me puse a pensar, no puedo estar comiendo ni tomando sonseras, no se lo merece, es por eso que les comparto algo de información que encontré; ahí les va.

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Ahora las cosas cambiaron, lo tenemos que cuidar; viendo desde un punto de vista de mamá, no de médico; porque por defecto,  el que estudio medicina,  a veces cree que los meses que llevó Ginecología para saber todo lo que se tiene que saber sobre el cuidado de los primeros tres meses es suficiente, FALSO!.

Entonces;  ¿qué es lo que toda mamá debe hacer en los primeros tres meses de embarazo?:

Vitaminas

Las únicas que están recomendadas por la OMS (ORGANIZACIÓN MUNDIAL DE LA SALUD), son el hierro oral y el ácido fólico. El primero porque es necesario para el correcto desarrollo de los tejidos de tu futuro bebé; a medida que el embarazo avanza, las necesidad del mismo también se incrementan, heredas al pequeño las reservas de hierro que tienes durante  el embarazo; y,  estas estarán en los primeros  críticos meses de vida donde crecen exponencialmente (triplican su peso en el 1er año); sin contar con los efectos en el aspecto del aprendizaje; pero, si la mamá ingresa al embarazo anémica  (hemoglobina menor a 11gr/dl) puede influenciar en el desarrollo cerebral; después están pidiendo a los pediatras que les den cuanta vitamina existe en el mercado al pobre bebé. Así que una pastillita diaria no hace daño. De todas las presentaciones que existen, la mejor sigue siendo el Sulfato ferroso; el problema, el gran problema, es el sabor y su administración. Los que alguna vez lo han tomado, tiene sabor a fierro; además produce estreñimiento, que de por si ya está peor durante el embarazo; sin embargo, es algo que se debe tomar, como dicen los gringos es un MUST DO!. Hay otras alternativas, yo tome hierro polimaltosado, y no tuve problemas, es mejor tolerable, me aporta buena cantidad de hierro elemental, no me estreñí (no se si es por la cantidad de frutas que como); y llegue al parto con 12.5gr de hemoglobina.

Hierro

Estuve revisando algo más profundo respecto a qué tanto influye el hierro en el desarrollo cognitivo de los bebés; y las revisiones que he encontrado son asombrosas; la explicación de cómo el hierro influye en el cerebro del niño, esta interesantemente explicado en este pdf: Deficiencia de hierro perinatal y desarrollo neurocognitivo . En este artículo; explican detalladamente el metabolismo del hierro en el cerebro; pero lo más interesante es cómo éste influye en los niños; les comento unos ejemplos para generarles la curiosidad a cuanta mamá anda por ahí leyendo esto y quiere lo mejor para el peque. Para empezar, en los países en vías de desarrollo como el nuestro; más del 50% de las madres están anémicas; quiere decir, que el futuro bebé ya viene con un déficit de por sí, y ahí no queda todo; la naturaleza es tan sabia, que te da un tiempito para subsanar el problema; durante los meses que está en tu vientre puedes suplir las carencias con hierro oral; hay de ti que no lo hagas; comentan en este artículo estudios en los cuales comparan, niños con reservas de hierro adecuadas y niños que no los tienen; a los 9 meses; los que tienen buenas reservas de hierro, discriminan perfectamente a extraños de conocidos, mientras que los que no, demoran dicha discriminación o reconocimiento hasta los 12 meses, eso ya me esta indicando algún grado de desarrollo cognitivo. Aún hay más, múltiples estudios realizados en los primeros 24 meses comparando niños con carencias, versus niños a los que se le suple con hierro en el tiempo; mejoran considerablemente su habilidad de aprendizaje y concentración; recuerdo mucho un articulo que leí cuando hacia la residencia, era del Pediatrics, donde comparaban dos grupos de ratas, unas en las cuales las madre ratas recibieron hierro durante toda la gestación, y otras madres ratas a los que le restringieron la ingesta de hierro; las crías de las  primeras tenían la capacidad de lograr muchos ejercicios, mientras las crías de las madres ratas que estuvieron privadas de hierro, no lograban ni el 50% de las mismas tareas; no hay discusión después de esta breve explicación verdad???, a tomar el hierro oral. La pregunta que siempre me hacen, ¿cuál es el mejor?????, eso es relativo, del punto de vista farmacológico, el mejor sigue siendo el sulfato ferroso, ese que al que alguna vez nos dieron en la escuela, en ESSALUD, en el MINSA; el que es de horrible sabor; sí,  ese es el mejor, el problema, el gran problema, es que es muy vulnerable en su metabolismo, se debe tomar con el estómago vació para su adecuada absorción.

Ácido fólico: es una vitamina que pertenece a las del complejo B y está plenamente demostrado que su consumo y tener los niveles adecuados durante los primeros meses de la gestación influyen positivamente en la formación del tubo neural, es decir en la base de lo que será el sistema nervioso del bebé; de tener carencias importantes, éstas pueden traducirse en defectos del tubo neural tales como espina bífida, mielomeningocele.

Las otras vitaminas, que de repente has escuchado comentar por otras personas embarazadas, la vecina, la amiga del trabajo o del colegio, de repente su médico les recomendó; aquellas que tienen miles de vitaminas;  no esta demostrado que su consumo intervenga crucialmente en el desarrollo del bebé; sólo esta indicado en aquellos lugares donde la carencia de estas vitaminas son profundas, estamos hablando de sudáfrica,  las zonas más pobres de nuestro país o si la madre entra con carencias nutricionales al embarazo; si estas leyendo estas líneas, no creo que tengas tantas carencias; así que en vez de gastar 100 o 200 soles en un frasco de vitaminas para embarazadas, invierte en sulfato ferroso o hierro polimaltosado, ácido fólico y una alimentación balanceada; claro si tu especialista te las indica, sigue sus consejos, lo que te digo es del punto de vista de una mamá bien papeada.

Ese mito que la embarazada come por dos es totalmente falso; la mujer embarazada debe comer lo que necesita; no creo que la formación del feto necesite donas, pizzas, pollo a la brasa, kfc, litros industriales de helado ni mucho menos; es el momento ideal para considerar comer ese pescado de aspecto ¨negrito¨que le decías no quiero a tu mamá; ese pescadito feito, eso negrito que no te gusta, tiene ese DHA y ácidos grasos que la tele te vende, y que la fórmula maternizada te lo revende, que hace a tu niño más inteligente según la tele y que no está del todo alejado, y que la latita de fórmula luego te costara 100 soles y te durara menos de una semana; no te hagas problemas y come ese pescadito que no quisiste antes; sin contar que de cada 100 gramos de ese pescado, 23 gr son proteínas, así que a comerlo…

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Cafeína

A todas las amantes del café, tómense un tiempo antes de tomar un cafecito recién colado. Hay meta análisis de estudios observacionales que han reportado efecto negativo del consumo de café durante el embarazo y el incremento en el riesgo con dosis altas de cafeína. En una revisión sistematizada que incluyó 100 000 mujeres, el riesgo de nacidos con bajo peso se incrementó en 13% por cada 100 mg de cafeína por día consumido. Otro  estudio sistematizado que incluye datos de 26 estudios reportaron un incremento del 19% de riesgo de abortos por cada 150mg por día de cafeína consumido. Fuente Uptodate 2018. Aproximadamente una taza de café americano de 240 ml tiene casi 100 a 200 mg de cafeína, claro depende como lo preparas.

 

Alimentación

Olvídate que estás de licencia para subir de peso; de acuerdo al peso con el que ingresaste al embarazo, podrás subir de 6 a 12 kilos; eso te lo dirá tu ginecólogo según tu índice de masa corporal. Es importante que tu alimentación este variada, que tengas frutas, verduras, carnes, menestras, granos, pan, agua. Las proporciones de las mismas te las pongo más abajo. Recuerda que la cantidad de alimento que consumas, también lo consume tu bebe.

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El indice de masa corporal (IMC) es un indicador del grado de obesidad en el que te encuentras; se calcula dividiendo el peso en kilogramos  entre la talla en metros que ha sido multiplicada por dos; por ejemplo, yo ingresé al embarazo con 78 kg y mido 1.65 m; quiere decir que mi índice de masa corporal al iniciar el embarazo estaba en 28; si lo extrapolo a las tablas:

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yo estaba en el rango de sobrepeso.

Les adjunto unos modelos de dietas que una embarazada puede comer, son modelos realistas, a veces buscamos en internet y muchas de las frutas o verduras ni siquiera las conocemos. Las he tomado de la guía Consejos útiles sobre la alimentacion y nutricion de la embarazada – UNICEF  . Esta es una guía cubana, pero me pareció interesante compartirla, te pone diferentes menús según las calorías que puedas comer, a mayor peso de la mamá, menor calorías debes ingerir.

Cosas que debes evitar

A continuación te pongo una lista breve, no quiero explicártela, léela y depende de uno si las respeta o no, yo lo hice, y no me arrepiento. Acuérdate que los primeros tres meses, son los más importantes, se esta formando minuto a minuto cada partecita de tu cuerpo, no quieres que algo salga mal verdad?.

Evitemos:
–Estimulantes como café, té, cacao, cola, alcohol, cigarrillos y aspirinas, pueden  alterar el sistema nervioso del feto.
–Consumo de alimentos azucarados.
–Alimentos sazonados y grasos (salsas y frituras).
–Aditivos alimentarios, nitrito sódico, glutamato monosódico.
–Consumo excesivo de carnes rojas.
–Consumir leche sin pasteurizar.
–Huevos crudos o comidas que los contengan.
–Carnes, pescados o mariscos crudos o poco cocinados.

Ejercicios:

Eso depende. Si es un embarazo de alto riesgo como el mío,   en el cual puedes abortar al bebé, no hay forma sobre la faz de la tierra que lo hagas. Si es un embarazo tranquilo, en el que no tienes ninguna contra indicación de parte de tu ginecólogo, adelante; tampoco se te ocurra  hacer 2 horas de aeróbicos o spinning  a estas alturas de la vida.

Encontré un pdf sobre los ejercicios durante el embarazo; me pareció interesante, es de la Sociedad Americana de Ginecología; se los dejo aquí. Ejercicios durante el embarazo , se los resumo; se puede hacer ejercicios si es que lo ha estado realizando antes y si el embarazo no es de riesgo; algunas de las contra  indicaciones para realizar ejercicios son: placenta previa,  incompetencia cervical, estar embarazada de gemelos o mellizos por el riesgo de iniciar trabajo de parto prematuro, madre con enfermedad al corazón o pulmón. Tampoco es que vayas a correr una maratón todos los días, haces 150 minutos de ejercicios a la semana,  ya se fraccionado en 30 minutos diarios por 5 días y al día puedes fraccionarlo hasta en 10 minutos 3 veces al día; una salidita a la tienda más lejana, comprar el pan en la panadería que está más allá de lo que caminamos, ir al mercado por algo que se necesite, sacar a pasear al perro; está vez no será de mas; y claro,  no esperes hacer un triatlon, sino ejercicio aeróbico, ese que mueves brazos y piernas. El embarazo produce hiperlaxitud de las articulaciones, en espera de que las articulaciones de la pelvis  y del resto del cuerpo toleren los cambios que ocurren,  que de pronto empiece a cambiar el centro de gravedad por el crecimiento de la pancita, esta hiperlaxitud puede predisponer a lesiones articulares si se somete a ejercicios extenuantes, más aún si no estas entrenada para ello. Si durante el ejercicio, falta el aire duele la cabeza, mareos, pérdida de líquido por la vagina, debes parar el ejercicio que estas haciendo e ir inmediatamente a tu ginecólogo; estas son recomendaciones en general, cada paciente es un mundo aparte y para eso tienes un médico de cabecera que te conoce y recomendará lo que es mejor para ti.

Relaciones sexuales

Siempre éste es un tema tabú, si eres de las personas que tiene vergüenza en preguntar a tu ginecólogo o ginecóloga que te conoce muy bien, espero poder ayudarte; el primer trimestre estás algo incómoda porque empiezan a presentarse cambios en el cuerpo, no sé,  como que te hinchas, los aros que usabas habitualmente ya te ajustan, los pezones se ponen más sensible que de costumbre, no te sientas mal si de pronto ya no tienes ganas como antes; te mando un artículo, Sexo en el embarazo, donde hacen una encuesta a 199 mujeres y en casi más del 50% no desean tener relaciones por miedo a dañar al bebé; en realidad depende de cada embarazo y aquí si te sugiero que le preguntes sin ningún temor a tu ginecólogo las posibilidades de riesgo; una cosa es estar embarazada de 20 años de ¨casualidad¨; y otra es estar embarazada con amenaza de parto prematuro.

 

Espero que estas líneas te hayan sido de ayuda; las revisé porque en su momento también tenía muchas dudas respecto a esta primera etapa, los cambios en el cuerpo se están dando, de pronto más sueño de lo habitual, manos hinchadas; me estoy convirtiendo en Pamela Anderson peruana; mi mamá me dijo que tenía esperanzas en el embarazo, no me mintió; al fin llegaré a comprar el anhelado 40B con orgullo; y si así estamos en el primer trimestre, el crecimiento de estas señoritas es prometedor jajaja.

Hago las cosas más despacito, siento que me han bajado las revoluciones, que este pequeño ser me está consumiendo mis reservas de energía;  no importa, cada desgaste que tenga mi cuerpo, si es para que el que estoy formando este bien, lo valen; así mi riesgo de fractura de cadera aumente a los 70 años; no importa, este momento es mí momento, estoy fisiologicamente jodida pero feliz; preparándome para lo que mentalmente y en mis sueños me había preparado  meses atrás, y tengo el privilegio que muchas no tendrán. Paso por la cafetería y siento ese olor a cafecito recién pasado que hace que salive, tomo aire profundo; y digo, esta vez no, mis adicciones al café pasaron a  segundo plano; este templo tiene que estar tranquilo, ya no necesito café para estar alerta, quiero estar tranquila, y sentir día a día cada cambio que se produce en mí; de pronto ya no se me cae el cabello como antes, el acné que toda la vida me ha perseguido,  está controlado; mis ojos me brillan todos los días, mi piel es distinta; creo que exudo felicidad, a pesar que no se lo dicho a todas las personas que están por ahí, alrededor mío, estoy inmensamente feliz de sentir esto, y no veo la hora de verlo ya con una forma más grande, y saber que esta  yendo bien; tocarlo y,  que todo este maremoto que siento fueron para bien; para conocerte, olerte, sentir tu respiración, ya me estoy enamorando de tí sin tocarte; pegué la foto de tu primera ecografía al costado de mi cama; cada día que me despierto, la miro y le digo que siga conmigo; que me acompañe en mi día a día; mientras manejo como meteoro; cuando como;  cuando tomo decisiones en el trabajo;  mientras miro al vació esperando sentirte y acompañarte a crecer; a que crezcamos juntos; soy como esos enamorados cibernéticos que están a miles de kilómetros y de pronto se casan, pues en nueve meses nos casaremos, y será para siempre; y sí en algún  momento de la vida no me quieras, siempre estaré enamorada de ti, mi pequeño bebé; como me dijo un amigo hace poco; los jugos hormonales en los que se ha sumergido mi cerebro, no hace otra cosa que pensar en tí, mi amor chiquito.

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Todo o nada

Retomemos las cosas; inversión de un año de hormonas, exámenes, ecografías, desgaste emocional y monetario; muchos procedimientos pero con balance positivo; llegamos al anhelado embarazo. Hasta ahí todo bien; en la séptima semana de embarazo, cuando estaba aún muy pequeño, imposible de sobrevivir a la vida extrauterina; nos fastidió un hematoma retrocorial que amenazaba con culminar la existencia de mi diminuto bebé. Este hematoma que se había formado podía producir un aborto y el fin de nuestros sueños e ilusiones, que continuáramos siendo una familia de a dos y brindar todo nuestro amor sólo a Chester, nuestro beagle tricolor.

Luego del segundo sangrado, era inminente el riesgo de abortar; tenía que jugármelas, todo o nada; así que eso hice, luego del segundo sangrado y de la ecografía donde se apreciaba el malvado hematoma retrocorial que quería robarnos nuestros sueños, mi gine fue muy estricto, o te cuidas y haces al pie de la letra lo que te indiqué, o nada. Así que fui buena paciente y cumplí todo lo que me dijo, reposo absoluto por un mes por lo menos; tenía miedo hasta de toser o estornudar, no vaya a ser que se caiga Saori o Seiya, que los pierda, si ya los amaba, les daría toda mi atención, no quería perderlos de vista; están aquí y aquí se quedan, los esperamos, los queremos, los amamos, no nos dejen.

Mil cosas pasaron por mi mente, que de repente no los merezco, que es un castigo por algo que hice en mi vida, que de repente seré mala madre y el destino no quiere que lo sea; se venían las culpas buscando una justificación a esta penitencia; porque para alguien que trabaja 300 horas al mes, no hacer nada era una penitencia; si tenía que hacer la penitencia para poder tener la dicha de conocer a Saori o Seiya, lo hacía.

Estos dos últimos años estuve trabajando bajo la modalidad de terceros; es decir, recibo por honorarios; no había un vínculo estricto en los hospitales; les expliqué lo sucedido a mis jefes de ambos hospitales y entendieron perfectamente la situación; me apoyaron en todo; se portaron divinos conmigo; es ahí donde te das cuenta quienes son tus amigos; yo los encontré; mil gracias Dr. Aliaga y Dra. Lucena los quiero.

Que quedaba por hacer; nada, sólo cuidarme y esperar; nuevamente reposo absoluto, sólo me levantaba para ir al baño y bañarme.

Nueva rutina del día; despertar, comer, series de cable, comer, novelas de la tarde, comer, cena, dormir. En esas semanas no quería otra cosa que estar tranquila, pero el no hacer nada creo que es peor porque todas las ideas y las peores se te cruzan por la cabeza; ¿qué cosa tendrá?, ¿estará bien?, ¿tendrá alguna enfermedad?; que más da, a esperar los días que tenga que esperar y ver si todo los cuidados dan fruto.

Pasaron casi 6 semanas y conforme iba a los controles, todo estaba bien; la hemorragia retrocorial se resolvió, la ecografía genética salió bien; todos los cuidados dieron fruto y seguimos siendo bendecidos por Papá Lindo; nuestro pequeño sigue con nosotros; llego Semana Santa, los pasajes ya estaban comprados, nos vamos a San Andrés; esta vez miraremos el camino que recorríamos más relajados; en la espera del heredero Seiya o Saori, como le decía el padre.

Ya estás aquí, no te quiero perder…

A pesar de estar embarazada, seguía con mi ritmo de trabajo, trabajaba 150 horas en cada hospital, y estaba en dos; estaba muerta de cansancio pero feliz porque hacía lo que más me gustaba. Trabajar con personas es más complicado que trabajar en un escritorio,  delante de una computadora; porque no sólo tienes que solucionar un problema de salud sino lidiar con el estrés que viven los padres cuando alguno de sus hijos se enferma. Particularmente,  siempre me ha gustado tratar como me gusta que me traten; a pesar de que los hospitales públicos están saturados, una sonrisa, ser amable, explicarles la demora de la atención por la sobrecarga con calidez probablemente me ha librado de más de una queja; y estando embarazada no iba a cambiar eso.

Ese día era una de las tantas guardias que tenía programada, me seguía cuidando en cuanto a no hacer esfuerzos, ni cargar peso, comer a mis horas. Ese día, llegaron unos padres con su niña de 2 años, acudían a la emergencia porque la niña tenía 4 días de fiebre y no sabían la causa; previamente habían acudido a una clínica cercana y le dijeron que era viral; sin embargo, la fiebre persistía, ya era casi el cuarto día de fiebre y por eso acudieron al hospital; a pesar de lo mal visto que está la salud pública, confiaron en nosotros y fueron a mi guardia. Converse con los padres, que para serles sincera me parecieron muy educados, y lamentablemente no era lo habitual;  me explicaron con lujo de detalles los síntomas de la niña y todo lo previo; decidí hacerle unos exámenes y reevaluarla con resultados, les dije que demorarían un par de horas y con eso la veríamos, estuvieron de acuerdo. La niña que debía dejar una muestra de orina; no podía, le dolía, yo les insistía que era muy importante que deje la muestra y ellos estaba de acuerdo; pasaban las horas y la niña no quería orinar; les conversé sobre la posibilidad que sea una infección urinaria y sobre la necesidad de  tomar la muestra de orina con sonda, estuvieron de acuerdo;  pagaron (porque no tenían SIS)  los insumos y el procedimiento para la toma de muestra,  fueron donde la enfermera para que le hiciera la higiene respectiva y tome la muestra; eran casi las 7 de la noche.  Ellos regresaron al tópico donde me encontraba, más que molestos, sé sentían incómodos y ofendidos por la forma como la enfermera los había tratado; el padre me contó que la enfermera de aquel turno les había dicho que no podía atenderlos, que habían niños más graves, que la niña  no era prioridad, que se esperen. arde troyaCuando uno trabaja con un grupo de personas en el tiempo las vas conociendo y con esta licenciada yo ya había tenido algunos altercados; les creí porque sabía que ella se comportaba así, no es tanto lo que le dices sino la forma como lo haces, probablemente estaba en lo cierto, habían niños más delicados, mis guardias siempre han sido ¨complicadillas¨; pero estoy convencida que por la forma cómo se los dijo yo también me hubiera ofendido, el hijo de uno es prioridad siempre.  Me tuve que tragar el mal rato; disculparme por algo que no hice y darle tratamiento empírico; me agradecieron, se despidieron respetuosamente y se retiraron; sabía que si yo me acercaba a hablarle a la enfermera no íbamos a terminar hablando y con las hormonas encima y lo susceptible que estaba iba a arder Troya; ese día me fui a  casa con un muy mal sabor de boca y mucha cólera por lo qué pasó.

No sé si se me habría subido la presión en ese momento, sentía que la cabeza me iba a reventar, me latía, solo quería que termine la guardia e irme a casa a darme un baño y dormir. Cuando llegue a casa a bañarme me di cuenta que tenía rasgos de sangre en mi ropa interior; sabía lo que estaba pasando, y con siete semanas de embarazo un aborto se puede producir en cualquier momento; me toque de nervios, lloré a mares, le conté a mi gine y quedamos para el día siguiente.

sangrado vAcudimos a primera hora a la clínica y me indicó una ecografía; ahí estaba la causa del sangrado y la causa de mi angustia; un hematoma retrocorial amenazaba que nunca conociera a Saori o Seiya; amenazaba con terminar nuestros sueños y los cálculos sobre el costo de la  educación del niño o niña que había hecho el padre; amenazaba con seguir con nuestra familia de a dos y de empezar todo de nuevo; el padre,  que estaba muy preocupado me preguntó a la salida de la ecografía si todo estaba bien; le dije NO y le pedí su pañuelo para secar las lágrimas; no tuve que explicarle más, entendió perfectamente mi explicación y regresamos a la consulta.

Para explicarles qué significa un hematoma retrocorial; es una colección de sangre que ocurre entre el útero y el corión, este último es una capa que envuelve al bebé, si el  sangrado aumenta puede hacer que la placenta que esta adherida al útero se desprenda con el subsecuente aborto.

Así que esa había sido la causa de mi sangrado, ¿Será la guardia estresante que tuve?; ¿El muy mal rato que pasé?; ¿Algo que no debí hacer?;  ¿Trabajé de más, no debería llegar al mundo este angelito?; miles de preguntas rondaban mi cabeza, y si tiene algún problema y la naturaleza esta haciendo lo que hace con lo defectuoso, será la selección natural de las cosas, que será. El hecho que el Doc, me advirtió que tenía que hacer reposo absoluto por lo menos 5 días, sólo podía pararme para ir al baño y nada más, y eso hice, previamente hice mil llamadas para nuevamente cambiar mis turnos, explicar a los colegas y amigos lo que pasaba; ya no importaba nada, lo que más me importaba en ese momento era lo que más peligro corría, es cierto que un movimiento brusco podía hacer que sangre más y lo aborte, SI.

Pasaron los días que me dijo el Doc; antes de incorporarme me indicó otra ecografía para ver como iba;  los latidos estaban como me gustaban, fuertes y claros; pero el hematoma seguía ahí,  amenazando nuestra felicidad; claro, de menor tamaño y con vistos de involucionar, así que a continuar con la vida, sólo un susto. Retomé mis actividades como siempre; caminando más lento que de costumbre, muy tranquila y serena, nada de cargar peso. A los días que me incorporé, llegué contenta al trabajo, recibí el reporte de los pacientes que quedaban  y antes de empezar las actividades fui al baño, como de costumbre, y otra vez, estaba ahí, amenazando nuestra felicidad, nuestra alegría, el año de hormonas y exámenes; otro sangrado.

Carritos o muñecas

Llegamos súper temprano a la clínica a realizar la primera ecografía donde veríamos a un diminuto ser deforme aún pero con algo que marcaría el ritmo de su vida, su latido cardíaco. El papá estaba emocionado, aunque no me lo decía, lo notaba porque cuando estábamos en la sala de espera movía el pie más de lo habitual, y los ojos de búho estaban ahí; ya había sacado la cuenta hasta cuanto nos costaría el colegio, los útiles, la universidad; que se vayan a la pública como sus padres, me dijo; yo sólo sonreía. Aunque no es muy de expresarse, el hecho que piense en los estudios de alguien que no conocemos aún dice que lo tiene presente en su futuro. Me llamaron, podíamos entrar los dos a la ecografía, una más de tantas que me hice no importaba, me daría el dato que estábamos esperando semanas, seríamos tres o cuatro , esa era la cuestión. El ecografista que es un capo, no demoro mucho en conseguir la imagen que queríamos, ahí estaba a 120 latidos por minuto, fuerte y claro, nos subió el volumen para escucharlo y mientras más subía el volumen, más lágrimas se me salían; no soy de las chicas lloronas pero era inevitable, fue nuestra primera cita, todo el amor previo había sido un amor a ciegas; pero ahora ya tenía forma, un frejolito con latido pero ahí estaba, y todo bien para el tiempo, y diminuto, y vivo; pero sólo uno. Mi esposo aunque lo niegue, lo mire de re ojo y vi sus ojos más hidratados de lo habitual, me hice la loca, es su forma de expresar sus sentimientos de emoción; como antes nos han criado, el hombre no llora, y él no lloró, pero faltó tantito para que lo hiciera; estaba en su derecho, ese latido también sonaba para él, ese latido que no lo iba a dejar, que nos iba acompañar el resto de nuestras vidas. Supuse que era una niña, pues el xx siempre ha sido más fuerte que el xy, y si de los dos embriones que me transfirieron, quedó uno, ese debía ser mujer, una guerrera como su madre y su abuela.

En ese momento cómo me acorde de ella, de la abuela perfecta, de mi mamá; como me hubiera gustado que esté ahí también conmigo, celebrando mi gozo, enseñándome a ser mamá, a qué me diga cómo hacerle una papilla, cómo acurrucarlo en mi pecho, cómo ser una gran madre como ella, pero sé, estoy convencida, que estaba a mi ladito mirándome y sonriendo, dándome una palmada en el popo, como era de costumbre, no era de hacer mucho cariño pero uno sentía que estaba ahí y que jamás te iba a fallar; sé que estaba ahí, la sentí, y eso hacía que fueran incontrolables los ojos llenos de lágrimas, por quien no está y por quien ahora está.

¿Ahora?; ¿Qué compraremos?; ¿carritos o muñecas???. Nada. No compraría nada. Cómo mi mami me contó, que ella no compró nada para mi hasta días antes de nacer; era precavida, no quería armar la llegada de alguien porque tenía miedo que no llegara, pensaba igual que ella; cuantas veces vi en la tele, señoras que esperaban con ansias a sus bebés y alguna complicación en el embarazo hacían que esos niños deseados nunca llegaran; hubiera sido una tortura psicológica regresar a casa, ver la habitación y no tener con quien ocuparla; pensaba igual que mi mamá, no le compraría nada hasta que llegara a un punto que fuera viable; y así fue. La pena de la partida de mi mamá fue muy difícil de lidiar, ya no hablo del tema, es inevitable el desborde de lágrimas, así hallan pasado más de tres años que se fue, por el momento no estoy preparada para tolerar otra pérdida tan importante.

No quería pensar en colores ni juguetes; sólo procurar cuidarme lo más que pudiera; bienvenidas ensaladas, mucha agua, adiós pisco sour, vino, cerveza, cafecito.

La siguiente semana me sentía con algo de sueño, hinchada pero feliz. Parecía que todo iba bien, hasta que vi una manchita roja en la ropa interior; sabía que había hecho bien en no comprar carritos ni muñecas.

Duplicando la vida

Al fin salió ese positivo que tanto habíamos esperado, que estaba cambiando en ese instante nuestras vidas; serán uno o dos o tres, no importaba, el hecho es que estaba positivo y ya está, una nueva historia; es que cuando llegas a un momento de la vida en que ibas por un camino y de pronto la dirección vira hacia un lugar , que no imaginabas todo cambia; bueno, yo si lo imaginaba, imaginaba atender a un hijo o hija mía, no tener que cargar hijos ajenos toda la vida; me encantan los niños pero no eran míos, no podía apachurrarlos, decirles te quiero, ni inundarlos de besos y mimos; sólo un abrazo, una mano cálida y una sonrisa cariñosa.

Desde el momento en que vi las dos rayitas me sentí distinta, sabía que todos los cuidados que tome podrían cambiar el destino de Saori y Seiya, que sigan a mi lado o que me dejen para siempre; él perderlos no era una opción pero sabía que la fertilización in vitro no era algo natural, y eso llevaba a más riesgo de perderlos. Recuerdo que la prueba de orina fue como un martes y un viernes de esa semana me tocaba hacerme la prueba de sangre, la confirmatoria, la que me permitiría compartir mi felicidad a cuanta persona estuvo en el momento y en el trance de todo este largo viaje hacia la maternidad. Ya le había contado al Doc. sobre el resultado positivo, y él siempre cauteloso me decía que espere el de sangre; y cuando salió el resultado de la bHCG (gonadotrofina corionica humana) positivo (es la hormona que produce el embrión para que el cuerpo lúteo se mantenga y produzca la hormona progesterona que es la encargada de proliferar los vasos sanguíneos del endometrio); está hormona duplica su valor cada 48 a 72 horas traduciendo que el bebé está creciendo; doc me dijo que espere a que el resultado se duplique, que si no se duplica es qué hay problemas. Donde trabajo es un área de niños cardiópatas con múltiples malformaciones; la naturaleza sabia aborta lo que no es normal; y cuando te hablan de problemas es sinónimo de algo anormal; así que a esperar unos días más a ver que se duplique como Dios manda, y así fue. Y cuánto tiempo tengo que esperar para ver si es Saori y Seiya o sólo alguno de ellos; esperamos 6 semanas, en ese momento ya podíamos ver latido cardíaco y ver cuantos seres maravillos me estaban acompañando en mi vida, en mi trabajo, en mi felicidad compartida.

Durante las semanas previas a la primera ecografía, recuerdo haber estado tranquila, con mucha hambre y con más sueño de lo habitual; seguía con mi ritmo de trabajo, ahora ya no estaría solita nunca más, mis nenes me acompañaban, y era inmensamente feliz.

Sentía que día a día ya habían cambios en mi cuerpo, como si me estuviera hinchando, me di cuenta porque el anillo de matrimonio me ajustaba; las hormonas no podía dejarlas aún, ahora menos que nunca, estas mantendrían un ambiente cálido y adecuado para que Saori y Seiya hagan el único trabajo que tienen, duplicarse.

ES UN DIA POSITIVO

Recapitulando todo el drama de Corín Tellado;  infertilidad 1 año, estimulación hormonal, nada; inseminación artificial, nada; con 13 kilos encima, en el rango de obesidad; lo intentamos nuevamente, pero esta vez in vitro. Una ayudita de la ciencia no cae nada mal. Entonces lo decidimos y lo intentamos un 21 de enero del 2017, se realizó la fertilización in vitro. El padre me tenía enferma que si nacían, porque me pusieron 2 embriones, se llamarían Saori y Seiya; que como yo iba a estar tan adolorida por la cesárea, iría corriendo a la RENIEC y nadie se lo impediría, era el padre, y yo asustadísima que así pasara; me hubiera encantado que tuviera que registrar a dos niños.

Habían pasado casi 14 días luego de la fertilización, y no había vistos de menstruación, seguían aquí, dentro de mí, acompañándome; en mis guardias, mientras manejaba, mientras atendía a algún hijo de alguien más.

Era imposible seguir esperando a que llegue al día catorce, simplemente no podía; fui a a farmacia que está a a vuelta de mi casa, compré una prueba de embarazo, fui corriendo al baño,  y no podía orinar. Era literalmente un ¨plop¨de Condorito, respiré profundo, me relajé, y la muestra de orina salió. Con las manos sudorosas como cuando te van a dar el primer beso, abrí el envase donde está la tira reactiva y lo introduje en el envase donde estaba la muestra de orina, con cuidado de no sobrepasar la línea que te indica el fabricante hasta donde debe llegar la orina. Conforme vas introduciendo la tira reactiva, va cambiando de color, de blanco a violáceo y la primera rayita pinto; esa primera rayita ya me la sabía de memoria y no me importaba mucho, pues siempre sale y luego de más de una docena de pruebas de embarazo que me había comprado meses atrás, ya no tenía ningún valor para mí. Cuando de pronto, salió, esa segunda rayita que cambiaría mi vida nuestras vidas, la vida de mi papá, la de Chester y de cuando familiar este cerca a nosotros, pues somos una familia extendida. Era algo que no me lo esperaba, si bien le pedí al Jefe de todos los Jefes a que me hiciera el milagro, no me quería hacer muchas ilusiones para que no doliera tanto al ver una sóla rayita; pero esta vez fue distinto, el caminar lento, las hormonas, los kilos de más en mi cuerpo, la cuenta bancaria más flaca por el tratamiento, los cuidados, el ácido fólico, los cariños de mi esposo y de mi papi, y de cuanta persona que se considera mi amiga estuvo de cerca acompañándome en este camino, cambiando mis guardias, cubriéndome en los turnos para poder llegar un poco tarde (Dani y Joe que siempre estaban pendientes, me cubrían o me cambiaban las guardias, las quiero; la chinita Wong ayudándome con los turnos, la Dra. Cárdenas que era mi partner de guardias, sabía de mis controles y me apoyaba; gracias miles a cuantas personas me ayudaron en el caminito), hablando del tema; todo el conjunto de eventos, personas y situaciones, sumaron una carga positiva fenomenal, y la batalla contra la endometriosis, salió a favor mío.

26233390_398890363857514_7897047550713591245_oCuando ví las dos rayitas, fue inevitable que se me llenaran los ojos de agüita, mi cara estaba llena de lágrimas, se desbordaban, así como mi felicidad, no lo podía creer, me había preparado mentalmente para la derrota, que dos rayitas me inundaba de felicidad y de una serie de emociones que no había sentido antes, me puse nerviosa, no sabía que hacer; llamé al padre de Saori y Seiya para contarle lo sucedido, se emocionó, pero también creo que se había estado preparando o había escuchado muy bien al Doc  respecto al resultado de la prueba de orina; me dijo: tranquila, esperemos la prueba de sangre, yo le dije ok, colgué el telefono, y me seguían saliendo lagrimas, era incontrolable. Igual no quería decirle a nadie más el resultado, seria muy pero muy doloroso que fuera un falso positivo, para eso si no estaba preparada. Me sequé las lagrimas, respiré profundo, tome un litro de agua para reponer las pérdidas, en lágrimas habrán salido un litro, y seguí con mi día; ese era una DIA POSITIVO 🙂

 

Cuenta regresiva

cuenta-regresiva

Ya estábamos en casa en la espera de Saori y Seiya, sentía que estaban ahí, y yo como mama gallina no sabía que hacer para cuidarlos. Luego de la transferencia embrionaria, hice un ¨empollamiento¨ de Saori y Seiya por 5 días, me quedé en mi habitación casi postrada los 5 días siguientes, sabía que los cuidados después de una transferencia embrionaria eran tan importantes, que los tomaría todos, los que me dijera mi gine y cuanta información encontrara en la red; agradecí infinitamente a mi esposo ojos de búho a que me introdujera en el mundo de los iphone, esos telefonitos son super rápidos a la hora de abrir una, dos, tres y mil pestañas en simultáneo de cuanta información podía encontrar respecto  a los cuidados post transferencia.

¿Y que cuidados debía tener?; para aquellas futuras mamás que están en todo este trance, ahí les va; luego de una mirada a Cochrane, UpToDate y cuanto pdf de alguna revista algo seria se atravesara en mi buscador, llegue a las siguientes conclusiones; ¿reposo absoluto?, ¿salgo de la clínica luego de la transferencia a bailar?; ¿me voy de guardia?, ¿alguna dieta especial?, ¿puedo seguir tomando el cafecito de la media mañana ultra cargado?, ¿puedo ser ¨cariñosa¨con mi esposo?. En fin, tenía tantas preguntas, algunas me parecían hasta sonsas de preguntar, pero están ahí dando vueltas, atormentándome, sigue en la cabeza la idea que se van a caer como dos pelotitas;  sé  que no es así, pero son mis chiquitos, mi Saori y mi Seiya, los que esperábamos, los que descongelamos, los que queríamos a nuestro lado.

Respondiendo preguntas: Reposo absoluto: No. Hay un estudio  Post-embryo transfer interventions for assisted reproduction technology cycles, Ahmed et al.donde comparan si el reposo o no después de una transferencia, el cerclaje cervical, o la utilización de un sellante de los embriones;  previene la expulsión de los embriones, nada, no es concluyente para recomendar una u otra conducta. Las gorditas tenemos chance o no; ya no mucho por hacer pesaba 78 kilos y subiendo; no era yo, eran las malvadas y obligatorias hormonas, entre tanto encontré otro estudio donde las que eran mujeres obesas tenían un rango de 30% de nacidos vivos después de la FIV, mientras que las que tenían peso normal, tenían un chance de 60%,  en el primer intento de fertilización in vitro(FIV) Weight decrease improves live birth rates in obese women undergoing IVF: a pilot study.

Respecto a la alimentación, otro dilema;  ¿Qué como?,  frutas, verduras, jugos, carne sancochada, me doy algún dulce gusto, más vitaminas, que hago. Ya estaba tomando 800 microgramos de ácido fólico por su comprobadísimo efecto sobre los daños en el tubo neural (tejido inicial que dará base al sistema nervioso del futuro bebé), no quería que fueran   ¨tabas¨ jajaja; y encontré  otro estudio que me puso nerviosa, en 232 mujeres le dieron ácido fólico a altas dosis 1700microgramos (el doble de lo que había estado tomando); y encontraron que mejoraba la tasa de éxito de embarazo luego de la fertilización, ouch. Dietary Folate and Reproductive Success Among Women Undergoing Assisted Reproduction. 

Sobre el tener intimidad, no había forma sobre la tierra, eso sí, de solo pensar que alguna actividad pudiera generar contracciones uterinas y que Saori y Seiya se perdieran, simplemente no.

Regresé al trabajo a los 5 días post transferencia, ya no podía pedir más permisos, ya había sido muy generosos conmigo, sabía que si en 48 horas después de la implantación se habían ¨prendido de la mamá¨, no se irían de ella; sin embargo, inconscientemente caminaba lento, y me lo hicieron notar las residentes con las que trabajaba; habitualmente mi ritmo de trabajo y de las mil horas de guardia que hacía, me había vuelto algo acelerada;  pero en esta fase de espera, todo se enlenteció, hasta mi caminar.

Después de la implantación tenía que esperar largos 14 días antes de hacerme la prueba de embarazo; mi gine me pidió mucha calma y tranquilidad, todas las preguntas planteadas allá arriba, se las hice, me las respondió, pero igual busqué en internet.

También me mencionó que apenas tuviera un sangrado le avise, sería sinónimo de un siguiente y triste ciclo menstrual, no había nada por hacer; como ya me había pasado antes, en los anteriores intentos, los catorce días más largos, casi con miedo pero valiente, para que no duela si es que venían puntitos rojos, sólo quedaría intentarlo una vez más; que no desistiera, total, mi mamá me buscó por 6 años, yo recién iba uno, ella siempre fue una valiente, hasta el último de sus días, un suspiro.

Los días fueron pasando, y la angustia también, porque cada día que pasaba era una oportunidad más que Saori y Seiya me sigan acompañando, y que siguieran creciendo dentro de mí. Procuraba andar serena, vigilaba de cerca a mis residentes pero sin quitarles de vista; nada de cargar niños a la camilla ni de agacharme para recoger algo; estos seres diminutos merecían toda mi atención y cuidado.

Todos los días que pasaba por una farmacia, estaba a punto de entrar  y comprarme una prueba de embarazo, espera, calma, todavía no; guardaba la billetera y  seguía de largo.

Ya estábamos en el día 9, sentía como si hubiera dado el examen de admisión a la universidad y aún no salían los resultados, no mires, no compres la prueba. Así saliera positivo tienes que esperar la prueba en sangre. Recibí una llamada del Doc, preguntando como estaba, hasta el momento todo bien, sigamos esperando, no comas ansias; imposible.

Estábamos a unos días de cumplir los 14 días post transferencia, ya no podía más, ese día había estado de post guardia, estaba en casa, le dije a mi papá que iba un rato a la tienda, me miró extrañado, no salgo habitualmente a comprar a la tienda, me fui a la farmacia, pedí la prueba de embarazo, caminé rápido a casa, directo al baño, y la cuenta regresiva se acabó.

 

Saori y Seiya

Estábamos a puertas de algo grande. Mis embriones estaban descongelados, yo en la puerta como novia esperando al novio, mi esposo serio disimulando el nerviosismo, con sus clásicos ojos de búho cuando esta asustado; aguardando a que nos llamen a pasar a la sala de procedimientos.

En el post previo les comentaba que habíamos decidido retomar el tratamiento, preparar mi cuerpo hormonalmente para recibir a los embriones que en mejor condición estén; y digo embriones, porque el Doc no se las juega, me podían transferir (colocar los embriones en mi útero) uno, o dos, o tres. Es que los chances eran variados. Aquí les dejo un enlace que me pareció muy didáctico si por ahí hay alguna persona gritando en silencio que quiere ser mamá. Número de embriones a transferir. Si alguna de ustedes le da una mirada a este enlace, verá la palabra ovodonación, ¿ donación de óvulos?; así es.

Resulta que hay más mujeres con problemas de infertilidad de lo que parece, si por ahí alguna persona tiene una pareja teniendo relaciones por más de un año y sin ningún tipo de método anticonceptivo, preocúpese.

Este es el caso de una amiga que no mencionaré su nombre, pero que estuvo por muchos años con un individuo; resulta que se acabó el eterno enamoramiento a los cuarenta y tantos;  y sin darse cuenta estaba en la última parte de su vida reproductiva cuando notó que perdió el tiempo con ese individuo y decidió ser mamá. A esa edad la calidad de los óvulos es mala, sin contar con el riesgo creciente de malformaciones en el feto después de que la madre tiene más de 35 años. Según un estudio koreano, que se realizó desde el 2001 al 2012, evaluando 15381 mujeres a quienes les habían realizado amniocentesis ( se refiere a la  prueba prenatal  en la cual se extrae una pequeña muestra del líquido amniótico que rodea al feto para analizarla y determinar si presenta alguna malformación); determinaron que el riesgo de presentar malformaciones en el feto incrementaba exponencialmente después de los 35 años. En el caso de los fetos con Síndrome de Down (trisomía 21), de cada 1000 mujeres por encima de los 35 años, 11 tenían Síndrome de Down; después de los 40 años, 15 fetos tenían Síndrome de Down, y 37 fetos padecían esta mutación genética cuando la madre tenía más de 45 años, les dejo el link del estudio.Maternal age-specific rates of fetal chromosomal abnormalities in Korean pregnant women of advanced maternal age

Resulta que mi amiga, sabiendo esto de los riesgos, decidió ir por la ovodonación, acudió a la clínica donde la venían tratando y busco a una donante de óvulos que tuviera los rasgos similares a los de ella, y luego del tercer intento, Dios la bendijo con una hermosa y saludable bebé.

Regresando a lo mío, estábamos listos, y lo digo en plural porque el  futuro papá estaba más nervioso que yo; en esos días previos a la transferencia y en una de las consultas con mi gine, mi esposo estaba presente;  y hablamos sobre el número de embriones que me colocarían, cuando el gine le dijo al futuro papá que podía colocar dos o tres, salto la pregunta; ¿es posible que nazcan dos o tres niños?; el Dr. Beuermann asintió, mi esposo con ojos de búho  otra vez,  y yo muerta de risa.

Respecto a las posibilidades del embarazo múltiple, era algo que podía pasar como que no; la verdad, me hubiera encantado tener dos niños. Soy hija única, y cuando mi mamá enfermó de cáncer, sentí la enorme necesidad de un hermano o hermana.

Decidimos que sólo me colocaría dos embriones, y a cruzar los dedos. El hecho que coloque dos; nos lo dejo claro el Doc., no era 100% seguro que se implanten los dos, podía ser uno, dos, o ninguno. Después de esa consulta y con la idea dando vueltas que podían ser dos niños, y con lo que vimos (vimos trillizos llegando a la clínica, cargados por la mamá, la abuela y una nana); creíamos que estaríamos con suerte, el futuro papá ya empezaba a poner nombres. Quienes conocen a mi esposo, saben que es fanático de los Caballeros del Zodiaco, y que en su afán de controlar mis nervios me molestaba que cuando nazcan los iba a inscribir en la RENIEC como Saori y Seiya; todo el tiempo me mencionaba a Saori y Seiya;  en el carro, cuando sacábamos a pasear a Chester, haciendo las compras; Saori y Seiya rondaba en mi cabeza hasta cuando estaba de guardia; tanto así que un día antes de ingresar a la sala de procedimiento para que me hagan la transferencia, fui a la iglesia donde me casé y le pedí a Jefe de todos los Jefes, que me hiciera el milagro, le mencione de Saori y Seiya, que los esperábamos, que estábamos listos, que nos hiciera el milagro, y así fue.

Llegó el día esperado, la transferencia embrionaria a puertas, nosotros esperando a que me llamen, y la esperanza a flor de piel. Dijeron mi nombre en voz alta, pasé a la sala de procedimientos, esta vez me acordaría de todo, pues la transferencia embrionaria, es la inserción de los embriones en la cavidad uterina, con una guía ecográfica, con una cánula especial y la paciente despierta. Les dejo un video por si les da curiosidad.Transferencia embrionaria

Mientras el Doc hacia la transferencia, conversábamos y me menciono que ya estaba por hacerlo, en mi cabeza sólo estaban Saori y Seiya, Saori y Seiya…, no sé cuantas veces lo repetí, ya los esperábamos.saori y seiya

Fue un procedimiento muy rápido, estuve en reposo un par de horas, y luego fui a casa. El levantarme fue con mucho miedo, a pesar que soy médico y sabía que no iba a ocurrir, en mi cabecita circulaba la idea, no te muevas mucho, Saori y Seiya se pueden caer; por si acaso no son bolitas que si la madre se levanta se caen, pero igual me daba miedo, me reía sola; obviamente no podía comentarle mi miedo a mi esposo, ya los ojos le iban a explotar de la preocupación, no quería ser la culpable; nos fuimos a casa a esperar que Saori y Seiya lleguen a nuestras vidas.

 

 

 

Round one: Fight!

chun liPara los noventeros que pasamos por el ATARI©,  NINTENDO© Y SUPER NINTENDO©, Street Fighter© era un juego ícono en esa época;  con todo esto de la endometriosis, yo era Chun Li y la bendita Endometriosis era HONDA :); el Round One:Fight!, era el inicio de una pelea entre dos personajes, y uno de ellos tenía que ganar; esta era mi pelea y le iba a dar con todo.

Como les comentaba posts atrás, ya habíamos pasado por todo, estimulación ovárica, inseminación artificial y lo que seguía era la fertilización in vitro; además les había mencionado que este procedimiento (la fertilización in vitro o FIV) sólo tenía un 30% de efectividad; podía ser este mi primer, segundo o tercer intento antes de llegar a la cirugía a la cual yo rehuía meses atrás.

Cuando entras en este mundo de la fertilización asistida, al inicio piensas que estas sola, que no hay muchas personas con lo mismo, vez a tantas madres muy jóvenes con una retafila de pequeños en sus espaldas o en los parques; dos, tres, cuatro niños, como si fuera fácil tener y criar uno; será que uno ya tiene sus treinta y tantos y te vuelves más responsable en la crianza y en lo que se debe hacer y quiere hacer.

En Enero 2017,  habíamos acordado una fecha con el Doc para iniciar la preparación antes de la transferencia embrionaria (colocación de los embriones en el útero). Empezamos con los dosajes hormonales seriados, la toma de estrógenos, progesterona; sin mencionar el ácido fólico que ya lo venía tomando casi un año atrás, ácido acetilsalicílico; y los seguimientos ecográficos. Eso de los seguimientos ecográficos a diario era lo que más detestaba; yo soy muy vergonzosa pero a estas alturas del partido mi vergüenza se quedo en el tacho, ya que más, si quieres algo, caballero nomás.

Empezamos a contar los días, en esta etapa del proceso, ya no buscaba el crecimiento de mis folículos (donde se encuentran los óvulos); sino, de que tan engrosado se encuentra el endometrio (capa interna del útero que es muy vascularizada y que irá creciendo, cuanto más gruesa esté dicha  capa, mejor se acoplaran los embriones que me colocarían).

Esos días fueron terribles, tenía que ir todos los días a la clínica a los controles que les mencioné; y en ese entonces yo trabajaba en dos hospitales; en ambos, les había contado a mis jefes directos y a algunos colegas sobre el proyecto en el que andaba; todos se portaron divinos conmigo, me dieron todas las facilidades para llegar un poco más tarde al trabajo; sabían que era algo tan importante y valioso; les agradezco por ello, todas sus condescencias para conmigo y para el futuro bebé dieron fruto.

La espera para la transferencia embrionaria, a pesar de que sólo eran días, fue eterna. Los días pasaban más lentos que de costumbre, sentía como si iba a asistir a una cita a ciegas, una incertidumbre total; lo que estaba a puertas de hacer iba a cambiar nuestras vidas completamente; analizas, manos frías, mirada perdida; y te vuelves a cruzar con un niño por ahí; eso es inevitable cuando eres Pediatra, y te das cuentas que lo quieres; ves la hora, ya toca la inyección, dolor placentero, es por una buena causa. Lo de las inyecciones sólo fueron días previos  a la transferencia embrionaria, y eran subcutáneas, felizmente que mi pancita estaba gruecita, por no decir gigante y no dolía la aplicación  de estas inyecciones. Con tantas hormonas a cuestas ya estaba bordeando los 78kg, si bien mi talla es 165cm, la ropa no la podía disimular más.

Veíamos que día a día el endometrio se iba engrosando milímetro a milímetro, cuando llegó al diámetro deseado por el especialista, me dijo: Ya es hora;  me coloqué una de las tantas inyecciones que me indicaron  en esos días, y ya estábamos listos para el ROUND ONE: FIGHT!.

Esperanzas congeladas

Luego de haber intentado en varias oportunidades ser mamá, y de pasar por estimulación ovárica, inseminación artificial; ya estábamos a puertas de realizar la fertilización in vitro, cuando  teníamos a nuestros futuros nenes en plena división celular, me enfermé. El estar con alguna infección activa implicaba la necesidad de contaminar mi cuerpo con antibióticos, no había forma de hacer un procedimiento tan valioso en múltiples aspectos sobre un cuerpo con medicamentos y con una infección activa.

Pasamos esa navidad tranquilos y en silencio, colocando todo nuestro amor en nuestro hijo de cuatro patas , Chester!; un beagle tricolor que ingresó a nuestras vidas a alegrarnos la vida (aún nos quedamos con él,   así mi tía Rosa lo “ame”), mientras esperábamos el momento en que continuaríamos el viaje a la paternidad.

banco-embrionesRespecto al procedimiento que me realizaron (la extracción de óvulos y posterior fecundación);  si estos embriones no se transferían (colocar en el útero) a los cinco días de la fecundación; éstos deben ser criopreservados (congelados), hasta cuando se decida el intento. Y así fue;  de los once óvulos que me pudieron extraer, se fecundaron 6 embriones, 6 diminutos seres que estaban congelados en el quinto día de vida. A esto se llama criopreservación. Este procedimiento de criopreservación, mantiene a los embriones en un estado de stand by.

Me parece que este video es muy útil para entender de forma sencilla el proceso; aquí se los dejo, para todas aquellas mujeres que en silencio gritan: quiero un bebé. Reproducción asistida

Pasó Navidad 2016, llegamos a Año Nuevo 2017 y ya estaba mejor de la infección que suspendió temporalmente nuestros planes. El miedo me invadía y me preguntaba; ¿ahora, cuando retomaré la decisión de seguir con todo este proyecto que nos ha quitado el sueño en el 2016?; me sentía saturada de pensar en lo mismo; sin contar con las preguntas incómodas de las personas que se nos acercaban o de familiares con poco tino que nos preguntaban para cuando el bebé, que somos flojos, que ya es hora; si supieran como lo anhelábamos y todo lo que estábamos haciendo para conseguirlo, un suspiro.

Me sentía cansada, sentí que debíamos tomarnos un respiro; le dije a mi esposo, vayámonos de viaje, ¿a dónde?; donde sea, cambiemos la página, respiremos aire limpio. Mi esposo estaba en duda, me preguntaba que cuando íbamos a intentarlo, le dije: no sé. Tan paciente y complaciente, no me puso peros y como siempre me apoyo en la decisión que tomara; busqué un destino y un momento en que pudiéramos viajar, independientemente de nuestra situación de paternidad; nos íbamos a ir  a San Andrés – Colombia para Semana Santa.

Los días pasaban y sentí que ya era hora de retomarlo de nuevo. Esta vez estaba decidida a llegar hasta el final. Llamé al Dr. Beuermann y le dije; Ya es hora; me dijo: Tengo que verte y pactamos una consulta. Miramos los días del calendario y programamos para cuando podríamos intentarlo. Enero iba a ser un mes diferente, ya no íbamos a tener las esperanzas congeladas.

A por ello

Ya habíamos conversado con el Dr. Beuermann respecto a como iba a ser el procedimiento, todos los cuidados que debía tener y lo más importante, que tenía que tener muy claro: NO ES 100% EFECTIVO. Y es como les había comentado antes, un 30% de posibilidad, ese 30% que me quitó el sueño varias semanas, a pesar que tu mente te dice, Eda tienes que estar tranquila, relajada, el bobo no te lo permite y estas intranquila, manos sudorosas y en la espera eterna.

Una vez que decidimos que íbamos a por ello, el Doc nos dió una lista interminable de hormonas y seguimiento ecográfico. El procedimiento es el siguiente: luego de la visita médica y las indicaciones, te realizan ecografías para determinar en que momento esta tu ciclo menstrual y lo más importante como están tus hijitos (óvulos), según el estadío de madurez en que se encuentren (para ello tienes que ir TODOS LOS DÍAS)  a que te hagan una ecografía transvaginal, cuando llegamos al día 10 del ciclo menstrual es donde viene lo bueno, pues tiene que ver el momento en que todos mis folículos (donde se  encuentran los óvulos) han desarrollado de la mejor manera para luego ser extraídos. Es una especie de película de suspenso, cada día es distinto, porque cada día estos folículos que almacenan a mis queridos óvulos están creciendo pero de una manera desmesurada, es que tiene que ser así para que luego sean extraídos.

medicamentos-estimulacion-ovarica

Cuando llegó el día en el que mi gine me dijo, es el momento; sentí que daba a luz :). Estas microscópicas células estaban ahí y alguna de ellas como ruleta rusa me daría la suerte. Nos preparamos como para ir a una cita a ciegas, porque aunque no los vea ( a mis óvulos), siento que los quiero😜.

Entre a una sala de procedimientos muy nerviosa pues no es algo que se hace todos los días, no es como ir al mercado; es un momento crucial en la vida de alguien que busca ese 30% de felicidad. Obviamente ya había visto muchos videos en YouTube de cómo iba a ser el procedimiento, así que sabía a lo que iba( para los que les de curiosidad cómo es, no se asusten si ven una aguja muy larga ); pues como van a sacar los óvulos, tiene que ser algo invasivo y con mucha precisión.

La verdad que del procedimiento solo recuerdo al Dr. Christian y al anestesiólogo y luego que le vi la cara el me miró me dijo hola y me sedó. Fue lo mejor, creo que me iba a subir la presión del estrés; sin contar que esa mañana amanecí algo acatarrada pero no quise decirle al Dr. porque sabía que iba a suspender el procedimiento, porque como cualquier procedimiento invasivo debía estar al 100% (hoy recién se enterará Dr. no se moleste 😘).

Desperté en la sala de recuperación, ya todo había terminado, estuve en reposo algunas horas y cuando estuve bien despierta me fui. Mi gine me informó que había podido extraer 11 óvulos, me pareció magnífico porque tenía once posibilidades.

Salí de la clínica a comer algo por ahí, sentí un vacío emocional, no por el procedimiento sino por una ansiedad de lo que se viene, es que cuando estás en ese punto estás hablando de que prontito podría ser mamá, y que ese 30% podría ser mi 30% de felicidad y que me iba a embarcar en guardias nocturnas de por vida y que ya no seríamos dos sino tres o cuatro o cinco; es que cuando uno decide realizarse la fertilización in vitro, puede ser más de un retoño, y no hay lugar a reclamo, son decisiones de adultos responsables, no de una noche en un hotel de paso y con el preservativo roto.

Algo que me olvide de comentarles es que ese día el papá de mi 30% también tiene que dejar a sus hijos ( una muestra) en el mismo momento en el que a mí me extraían los óvulos; al lado de la sala de procedimiento donde tomaron a mis bebés había una bióloga especialista en reproducción asistida que en el momento que recibe los óvulos extraídos, recibe por otra puerta los “espartanos” como les dice el futuro papa y en ese momento se produce la fecundación, ponen en una especie de caja petri(como una vasija redonda y plana de vidrio) a los espermatozoides ( que son millones ) con cada uno de mis óvulos; si tengo 11 óvulos, podría tener once oportunidades de que estos se fecunden; sólo los mejores óvulos y espermatozoides soportaran esta situación pseudonormal en que se fecundan.

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Una vez que se realizan estos procedimientos se espera 5 largos días para la transferencia; por cierto se llama transferencia al momento en que los blastocitos( óvulos fecundados que están en proceso de crecimiento) sean introducidos en la cavidad uterina a esperar que estos se adhieran al endometrio( capa interna del útero, donde se adhiere el futuro bebé y se alimenta inicialmente desde ahí)

Llegamos a casa luego del procedimiento, algo adolorida me recosté y dormí profundamente. Al despertar ya me sentía mejor; sólo quedaba esperar 5 largos días y ver cuantos de los 11 óvulos fecundarían.

El futuro papá, que abre mucho los ojos cuando está nervioso o preocupado; parecía un búho esos días, estaba más bromista de lo habitual, trataba de mantenerme distraída, cosa que le agradezco muchísimo, me hace muy feliz😘.

Conforme pasaban los días para llegar al momento de la transferencia, algo me preocupaba de sobre manera y era que esa simple congestión con la cual ingrese al procedimiento, se convirtió realmente en secreción nasal abundante, con cambio de amarilla a verdosa, febril, dolor de cabeza; como les dije, la suerte del médico es única, me dio sinusitis😪.

Le tuve que informar al Dr. Beuermann de mi situación, era imposible que se haga la transferencia embrionaria a una paciente con sinusitis que está tomando antibióticos, no había forma sobre la tierra que algo tan delicado como ello se contamine con antibióticos, literalmente pensé que me podían salir hijos con ojo en la frente 😜.

Así que la famosa transferencia embrionaria sería para el 2017, pues el 2016 no era el año; esa navidad del 2016 nos tocó tomar chocolate amargo y pedirle al niño Jesucito que nos dé el regalo que estábamos pidiendo desde tiempo atrás; te pones a pensar, es por algo que ocurrió esto, no forcemos las cosas, a esperar nomás; el tema era, 3d illustration of sperm and fertile human egg. Fecundation. Insemination concept. In vitro fertilization¿hasta cuándo?…

¿Intentámos una vez más?

Estamos en Noviembre del 2016, ya van casi 4 años de matrimonio, y las personas que no nos ven nos preguntan que cuando tendremos niños, que somos muy flojos, a mi esposo le indican que deben de comer a b c alimentos, etc… uff es que si uno no se casa que por qué no se casa, que si uno no tiene hijos que por qué no los tienes, sonríes y cambias la página. En nuestra sociedad, silenciosamente prejuiciosa, es muy fácil señalar con el dedo sin preguntarse que ocurre, o en su defecto, sabes qué? no te importa y no se metan en nuestras vidas. Recuerdo que cuando viajamos a Pisco, donde mi esposo vivió en sus años de adolescencia, encontramos amigos de esos años, llenos de hijos, preguntándonos que por que somos flojos; note la incomodidad que le generó pero tuvo la delicadeza de intentar no hacerlo notar;  imposible, lo conozco más de 10 años.

La palabra ¨todavía no¨nos salvaba de esas preguntas incómodas, pero no por mucho tiempo.

Con muchos kilos de más, decidimos intentar la fertilización in vitro. El hecho que sea médico no significa que sepa tooodo sobre medicina, tenía nociones sobre lo que era en algunos meses que llevas Ginecología en pre grado. Pero con este Master en Infertilidad que estoy llevando vívidamente y de profe al Dr. Beuermannn como asesor, que con una paciencia única resolvía todas mis dudas, y me daba paz mental;  es que antes de cada consulta era como una sustentación de tesis, me pasaba un buen rato revisando lo últimito en fertilidad o algún Cochrane (una página donde publican meta análisis y un buen referente de manejo médico), llegaba y luego de un cordial saludo y de aligerar la consulta con alguna conversación, venían las preguntas; y Dr. que le parece….?, el Doc terminaba respondiendo mis preguntas con un luego: ay mamita, no seas paranoica:).

Pero, realmente en que consiste la Fertilización in vitro. Considerada como uno de los estándares en el manejo de infertilidad, gracias al Dr. Robert Edwards, que con su técnica ha logrado desde 1978 que 4 millones de niños sean concebidos; te amamos Dr. Edwards!; fue reconocido como el Nobel de Fisiología en el 2010, les dejo el link por si quieren más detalle.

https://www.nobelprize.org/nobel_prizes/medicine/laureates/2010/advanced-medicineprize2010.pdf

La fertilización in vitro (FIV) es una técnica de reproducción asistida que consiste en generar el mejor ambiente para la recolección de óvulos, extracción de los mismos, fertilización en laboratorio,  transferencia de los embriones (óvulos fecundados con el esperma del padre) en la cavidad uterina y brindar todas las hormonas posibles a la madre para que esos embriones se encuentren en el mejor ambiente uterino posible para su supervivencia. Suena fácil no?, JA!.

Cuando uno decide realizar un proyecto siempre quiere saber cuales son mis posibilidades de prosperar. Aquí,  este era mi proyecto, mi mejor proyecto, que no sólo me costaba emocionalmente, sino del punto de vista físico (como médico y con conocimiento de que todo en exceso hace daño y considerando la cantidad industrial de hormonas que he recibido en cada intento, yo en mi mente ya me veía llena de tumores); y el coste económico, viendo como mi cuentita se desinflaba cada vez que lo intentaba; tenía que saber cual es la tasa de éxito de esta técnica.

Una amanecida más antes de ir donde el Doc a conversar  sobre este paso, leyendo sobre FIV, encontré un artículo algo antiguo pero que me daba algunas luces sobre pronóstico, encontré este artículo :Prognostic factors for assisted reproductive technology in women with endometriosis-related infertility, el cual sólo encontré el abstract pero decía lo que quería saber. Habían hecho un estudio en un hospital francés con 359 pacientes con endometriosis (mi problema) y las habían sometido a fertilización in vitro; realizaron 720 ciclos de reproducción asistida. De todas ellas 158 (44%) quedó embarazada, pero sólo el 31% (114 mujeres) tuvieron un hijo vivo. Quiere decir que sólo tenía un 30% de chance que sea positivo, voy a tomar más estrógenos y progesterona por un 30%?, lo vale?. LO VALE!

 

Vamos a intentarlo

Cómo les comentaba, esta vez lo intentaría, iría hasta el final con tal de conseguir lo que anhelaba.

Iniciamos con estimulación hormonal en dos oportunidades, rellenarme de hormonas, viendo como va pasando la factura, sintiendo que aumento de peso… pienso, si vale la pena, lo vale; la ropa va ajustando, me duele un poco la cabeza (sufro de migraña y las hormonas pueden desencadenarla) voy a tirar la toalla, tomo un respiro, mientras camino paso por un parque y veo a los niños corriendo, uno se me acerca y me queda mirando, ya no puedo pensar en parar, debo seguir.

Pasaron algunos meses entre pruebas, ecografías seriadas, dosajes hormonales, esperemos quince días y vemos, me dice mi ginecólogo; nada.

Le escribo para contarle que no hay novedad, ok nos vemos tal día. Y siguió la inseminación artificial, igual, muchas hormonas, paciencia y esperanza. Esperemos unos días y vemos, nada. Ya han pasado 9 meses desde que inicie el viaje hacia la maternidad, sigue la  inseminación artificial, nada; el gine quería que intentemos otra inseminación artificial pero mi esposo le dice: y si ya vamos a la fertilización in vitro?; ok me dijo, vamos a intentarlo.

Iniciamos el viaje

Al trabajar en el sector salud y en varios hospitales del Estado Peruano, desde la época del SERUMS (Servicio Rural Urbano Marginal) hasta mi experiencia hospitalaria como Pediatra; había siempre un común denominador, la sala de Gineco obstetricia siempre abarrotada de pacientes, mujeres andando por los pasillos en pleno trabajo de parto, partos en simultáneo, madres de 5, 6, 7 hijos, la fertilidad a flor de piel; pero cuando llega tu momento piensas que va a ser así de fácil, me equivoqué!

¡Hola mundo!

Escribir lo que ha sido llegar a ser mamá y estar en la ruta ha sido Algo que quiero compartir, lo que me decían y lo que es realmente… hay mucha diferencia 😜